Comentario serie TV paga: “El elegido”.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Nunca pensé que llegaría el día que comentara a viva letra una teleserie jajajaja. Supongo que la única razón, es porque ya estoy hasta más arriba de la coronilla que después de gozar como china (sin infección), lxs chilenos roban a destajo o seudo compran, la idea original de una teleserie éxito en argentina y deciden replicarla. Sin entender jamás de los nuncas, que si hay un abismo entre estos dos países, mas solido que la cordillera de los Andes, es que en materia de “buenas” teleseries, los de allá son mil veces mejores y les dan tres patadas en la rayuela a los de acá, en materia de actuaciones. Lo siento, ese es mi pensar. Realmente creo que hace rato, ratisimo, perdieron los bríos, inteligencia, neuronas, para idear buenos guiones, adaptados a la idiosincrasia chilena y qué decir de los actores, hace rato que tendrían que haber jubilado o matándose o bien dedicado a vender aceitunas, o gastar los millones ganados en ingresar a una escuela de teatro a ver si se les pega algo. Son tan sobreactuados, están tan malos como los argentinos actores de teleseries y algunas películas de los años 70 y 80. Aquello que no sea cosa que no entiendan la emotividad de los hechos, entonces vamos exagerando. No, nada peor porque en la exageración no está aquello de “sentirse identificado” y cuando no sucede eso –estamos hablando de guiones /historias realistas ¿eh? No cebollas venezolanas-, no hay nada que salve, a menos que el publico cautivo haya derramado las ultimas fibras de sensibilidad y emotividad seria, en la siesta.

Ya sucedió esto de robar las ideas de buenas y exitosas teleseries argentinas, al menos las que yo vi, con Graduados, Nina y ahora 100 días para enamorarse. Entonces antes que intenten meter mano a “El elegido” lo comento y si llega a suceder agarraré la versión chilena y le refregaré este escrito.

Es que miren sin ir muy lejos no sé si recordaran que años atrás, dieron en Mega “Montecristo”, creo que con muermo Valenzuela Gonzalo, que en versión argentina interpretaba, personificaba papacito Pablo Echarri y su co protagonista femenina, que es la misma de “El elegido”, Paola Krum. Más allá de si me gusta uno o el otro, el meollo del asunto de la teleserie, que tomaron el argumento del Conde de Montecristo de Dumas, fue hacer una teleserie que denunciara las violaciones a los derechos humanos en argentina y el tráfico, robo, de bebés. De hecho en versión trasandina, fue tal el éxito que hasta Néstor Kirchner dejaba el trabajo para ver la teleserie y es más, la serie fue tan impactante y real que un chico que siempre pensó que no era hijo de sus padres, acudió a “Abuelas” y logró recuperar su identidad y la abuela a su nieto. Obviamente que eso no pasó, ni pasaría jamás en Chile, porque en materia de derechos humanos y de asumir y de hacer justicia, este país es una corneta portátil. Aquí la teleserie la edulcoraron tanto que parecía cualquier cosa, no era ni el Conde de Montecristo, ni nada de la idea original argentina, simplemente una porquería donde un muermo Gonzalo Valenzuela, sufría las vicisitudes de Edmundo (protagonista del a novela), que es enviado a las mazmorras más lejanas, separándolo de su amada Mercedes y cuando vuelve, con el corazón lleno de odio y venganza se dedica a ello. Pero erraron en el protagonista, porque a Valenzuela hay que suplicarle que actué y que intente no ser un muermo, que emita algo más que su voz de oso perezoso.

De Elegido.
Pues bien, “El elegido”, es del tipo de teleseries “políticas” que en Chile no se podría hacer, justamente porque intenta denunciar la corrupción del oligopolio, de los manejos políticos, de cómo el poder puede intentar asesinar a una nación y valerle nada. Imaginemos TVN o Canal 13, Mega, Chilevisión, con una teleserie que los malos son “el oligopolio comunicacional” o sea ese mismo día que trasmiten la teleserie, los diarios dos diarios que este país tiene, le quita hasta la cabeza a los canales, a los actores, director, guionista. Después si además pasara la censura y dejaran trasmitirla, después vendría la parte en que esr oligopolio demuestran que la nación será otra, en la más raza aria Hitler, porque a ellos se les cantó y para conseguirlo, harán hidroeléctricas, gaseoductos, talaran todos los arboles de Chile y los favorecidos, explícitamente serán la Familia Matte, Piñera, Edwards, Sahie. Ahí tengan por seguro que Chile desaparece pero de la faz de la tierra.

Pues bien, si roban o compran los derechos para hacer “El elegido”, que de lo que se trata es demostrar que los guionistas locales están velando sus neuronas creativas, la idea obviamente es no tocar nada y pasarla tal cual, para no tener que pagarle a nadie en aquello de “la adaptación”. Pues obviamente que ningún canal chileno podría hacer eso a menos que fuera un suicida o alguien con pocos días de vida. Entonces tendrían que en base al guion idear y para idear, hay que pensar, crear y ya les comente que ellas están velándose.

De sinopsis.
“El elegido” narra la historia de Andrés Bilbao (Pablo Echarri), un abogado ambicioso que está casado con Verónica San Martín (Leticia Brédice) y con quien tiene una hija autista llamada Alma Bilbao (Maite Lanata). Proveniente de una familia humilde, Andrés es un profesional que anhela asociarse con Oscar Nevares Sosa (Lito Cruz), del estudio de abogados donde trabaja. Andrés gana un juicio y es premiado con un viaje a España, lugar en el que no sólo se encuentra con Mariana Estévez (Paola Krum), una abogada idealista, sino que también vive un encuentro místico con el líder de una logia masónica. Por otra parte, el socio de Oscar muere y él decide someter al buffet a una competencia brutal para ver quién es el elegido en el camino del reemplazo: Andrés, Greta Salvio (Mónica Antonópulos), Octavio Linares Calvo (Ludovico Di Santo) o Roberto Planes (Jorge Suárez). El objetivo principal de Mariana no será su crecimiento profesional, sino averiguar la verdad acerca de la muerte de su padre. Andrés tendrá que pasar por una innumerable cantidad de pruebas para salir de la cueva en la que él mismo se metió, al tiempo que corre los riesgos más extremos, como el de perder a su familia, su dignidad y a la mujer que ama.

La historia tiene a unos poderosos malos, malísimos que es uno solo, Lito Cruz, que a través de nada menos el poder de las leyes, abogados, la justicia, puede hacer y deshacer. Al poco tiempo iremos viendo como este señor se pasa a los medios de comunicación, leyes, Jueces, políticos, por aquella parte y hace lo que le viene en gana. Desde su bufet de abogados hace como que dirige a estos leguleyos que trabajan para él, pero en realidad, son sus monigotes a quienes embarra cuando ve necesario, si se siente traicionado o le sobran. Pero tiene una debilidad por Andrés Bilbao y su esposa Verónica San Martín, debe ser un poco de sentir que Bilbao es él de joven y en su espíritu mesiánico esta creando su obra (tipo Menguele) a su imagen y semejanza pero 3.0 para lo cual, le guía la vida y lo aleja de su esencia “de pobre”, es decir, de su familia. De cosas que va enterándose en el camino, pese a todo lo malo que es, siente una debilidad amorosa paterna por Verónica San Martin, quien en modo bipolar, irá enloqueciendo y transformándose ella en el legado de Nevares Sosa, sobre todo porque siente asquito fuchi por los pobres. Solo que Veronica y Andres, engendraron a Alma, una chica autista que viene siendo la “elegida” buena que tendrá que derrocar al mal “Nevares Sosa” que obviamente es el diablo.

Entre luchas masónicas y ambiciones, el mesiánico Oscar Nevares Sosa (Lito Cruz), armara un imperio que posee todos los pilares, a los cuales manipulara a su antojo. Aunque tarde o temprano la yaya que tiene por ahí encerrada en un hospital siquiátrico saldrá a desprestigiarlo, o el hijo tarado que se gasta o alguno de sus aliados, que por ambicion gozosos juegan a la volteada.

Entonces Andrés y Mariana, tendrán que proteger a Alma, antes de eso ya se conocieron y pasó algo, sintieron algo alla por los sitios bajos de la entrepierna y de paso, para no hacer todo tan carnal, tendrán un amor que les dará la energía que tienen que tener para luchar contra el diablo de Oscar y lograr que la elegida, Alma, devuelva el orden y la bondad al mundo. Para lo cual, morirá mucha gente, veremso salpicar harta sangre, seguirá el sexo haciendo tendencia, porque los argentinos son cero acomplejados, ni cornetas, menos doble estándar. Otro detalle no menor en la apertura que siempre se agradece en una teleserie, es intentar acercarse al publico que la mira y por eso en modo trasandino, en el guion siempre se toca el tema de estas supuestas minorías, tanto la LGTB+, como la étnica, la de género. Y no con clichés, ni gays loquitas haciendo gracias, en serio y como es en la vida misma, con su bueno y su malo.

De ficha técnica.
Título original “El elegido”, año 2011.
Duración cada capítulo 60 minutos.
Origen Argentina.
Dirección colectiva a cargo de Pablo Echarri (guion original), Martin Seefeld, Carlos Luna, Pablo Ambrosini y Omar Aiello.
Guión original: Adriana Lorenzón, Gustavo Belatti, Leonel D´Agostino y Pablo Echarri.
La música a cargo de Guillermo Guareschi.
La productora a cargo El Árbol y Telefe.
Esta serie es género drama, intriga, romance, thriller y crimen.

De reparto.
Pablo Echarri, Paola Krum, Leticia Brédice, Lito Cruz, Leonor Manso, Patricio Contreras, Mónica Antonópulos, Martín Seefeld, Jorge Suárez, María Carámbula, Luciano Cáceres, Lucrecia Capello, Ludovico Di Santo, Calu Rivero, Emilio Bardi, Paloma Contreras, Paula Kohan, María Dupláa, Maite Lanata, Norberto Díaz, Daniel Fanego, Miriam Lanzoni, Cecilia Roth.

Asunto es que si esta interesadx en esta teleserie, profundizar en ella, que no es tan difícil con ninguna teleserie, ponerse al día, porque por mas datos políticos y sociales que quieran incluir, igual hay que meter poto, pechuga, sexo, harta lengua y besos, drogas, relaciones cruzadas, protagonistas que luchan contra todo esto pero se aman, después se odian, los infortunios les separan y en fin, la típica estructura de la teleserie porque aunque se quiera educar en conocimientos, abrir los ojos al espectador, este, esta, esto, siempre quiere un poco de pan pal circo y en este género, ese pan es poto, teta, culo, sexo, sangre, asesinatos, etc.

Final de cuentas esta poesía de denuncia semi velada, se trasmite en la señal Telefe 820 de vtr todos los días a las 21 horas y con repetición a las 03:00 am. Imperdible para los que quedamos secos sin las buenas teleseries brasileras y sabemos apreciar a las buenas argentinas.

Datología
Qué: Comentario serie Tv paga: “El elegido”.

*Quién: Colomba Orrego Sánchez. Periodista, transcriptora y editora del portal.
Cuándo: De lunes a viernes.
Horario: 21 horas y repetición 03:00 am.
Dónde: Señal Telefe 820, vtr.

También te puede gustar...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *