MARQ Museo de arquitectura y diseño en Buenos Aires.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Hace algo más que algún tiempo, visité Buenos Aires gozosa y feliz. Me llené de sus parques, museos y eso que no nací para mono sabio y caminando por aquí y por allá, a veces perdida, en otras dejándome perder, encontré esta poesía en movimiento de la arquitectura argentina. Aquella que mezcla el ayer con el hoy, la que reconoce, valoriza y remarca, enmarca y no deja que el tiempo se lo lleve con ventisca incluída.

La maravilla se llama “EL MARQ” y es nada menos que “El” museo de arquitectura y diseño de Argentina. Fue bautizado como tal, en honor de su fundador el Arq. Julio Keselman y depende de la Sociedad Central de Arquitectos.

Está ubicado en la ex torre de agua del complejo ferroviario de Retiro, ubicada en el cruce de las Avs. del Libertador y Callao. Situado sobre un predio de 1500 metros cuadrados, cuenta con una superficie cubierta de 400 metros cuadrados distribuidos en cinco plantas. Cuando me lo encontré sufrí como un dejavú, no sabía si lo que veía era cierto, si estaba viviendo un momento lisérgico o qué y eso que más allá del vino, no le hago a otras cosas. Y es que la fachada sumada a la vegetación del parque que lo acompaña, suele producir un efecto de ensoñación, será que las antiguas arquitecturas nos llaman, susurran entre los vientos producidos por las hojas de los árboles. No lo sé, solo sé que me sentí mirando un espejo, no era mi reflejo lo que importaba si no que lo que la imagen de dos tiempos, el ayer y el presente, moderno con sus vidrios, su metalidad, marcaban y curiosamente, combinaban.

En 2012, y gracias a la colaboración de la empresa Ternium se llamó a concurso para ampliar las instalaciones mediante la construcción de un pabellón en tecnología steel-frame, sumando 100 m2 para actividades. Como lo expresa Victoria Baeza, arquitecta y directora del MARQ, la idea para de este espacio fue tener un lugar donde se fomente la difusión publica de lo que en materia de arquitecturas y diseños se realizan en la ciudad de Buenos Aires, en términos de patrimonio social. Que lindo sería soñar en que las naciones americanas copian, piden prestado, aprenden lo bueno de unos para replicar en los otros ¿no?

Si habláramos en términos de lo que sirve, funciona, que es útil, para que el ser humano lo use, que la verdad la sola idea me repugna pero lamentablemente no creo que los perros o gatos, árboles entren a visitar estos espacios jajaja. Entonces fue así como MARQ fue diseñado con propósitos y objetivos claros y específicos como…..

Convertir a MARQ en una usina de ideas para todo el país, una plataforma que promueva la construcción de diálogos entre la producción de arquitectura y ciudad y su proyección en la sociedad.

-Abrirse al campo de reflexión poniendo en cuestión temas acerca del hábitat, la identidad cultural y del valor simbólico del diseño, de la arquitectura y la ciudad.

De historias.
Fue tanta la locura, amor loco y apasionado que me provocó este edificio, modernidad en la azotea incluida que puse a buscar información. Porque es curioso, lo mismo me ocurrió tiempo atrás, mucho más tiempo atrás, cuando descubrí el Palacio Barolo, mucho antes que se tornara ruta turística, que cuando le preguntaba a los propios porteños sobre el MARQ, me miraban con cara de ¿qué? Después le consulté al respecto, porque quería saber la historia de este edificio hermoso, a una amiga argentina avecindada en Santiago y volvió a mirarme con cara de ¿qué? ¿MARQ? ¿Se come o unta? Entonces supe con certeza, que al igual que con Barolo, tendría que ingeniármelas para saber su historia, por libros, internet, porque los ciudadanos habitúe no sabían perilla de lo que les estaba hablando.

Así fue como descubrí lo que a continuación les contaré.

La hoy sede de MARQ, fue nada menos que la histórica torre de agua del complejo ferroviario de Retiro, inaugurada en 1915 como abastecedora principal de aquel líquido vital, que tenía por función nada menos que abastecer a las locomotoras de vapor del conjunto Retiro, así como también a las de la terminal del Ferrocarril Central Argentino, hoy Ferrocarril Mitre. Como todo tiene firma la construcción también y estas son sus señas: Scott & Hume –Engineers and Constructors-.

La Torre es un ejemplo de la arquitectura ferroviaria de origen inglés que se desarrolló en la Argentina a principios del siglo XX y ha sido catalogado y protegido como bien patrimonial, tanto por organismos nacionales como de la ciudad. Estructura de perfilería metálica de origen inglés, muros de ladrillos San Isidro, carpintería de madera de vidrio repartido, tanque de hormigón, molduras y cornisas en símil piedra son sus materiales originales.

De exposiciones.
Otro paso a dar fue inscribirme en la página de el MARQ y recibir semanalmente todas sus actividades, con las que me langüeteo las ganas de visitar cada una de sus exposiciones, actividades varias. Pero por suerte Argentina queda al cruzar la cordillera y el día menos pensado, del mes menos ídem, volveré, volveré y te visitaré. Todavía nos quedaron temas pendientes por conversar, quiero tomarme unas coreanas clic fotos delante, detrás, costado y abajo, contigo obviamente. Te amo.

Y si ocurre que los he marcado de amor lejano con esta chulada de edificio, oda a la arquitectura y al diseño, les dejo alguna de las actividades / exposiciones que podrán encontrar en lo que queda del año en curso:

– House Attack bienalsur / Arte, ciudad / durante agosto.
– Gaudí para chicos / Arquitectura / durante julio.
– Diseño Argentino / en agosto.
– House Hold / Arquitectura y arte / para noviembre.
– Arquitecturas presentes / Arquitecturas y cuidad / para julio.
– Baum / Arquitectura y arte / para noviembre.

Datología
Qué: El MARQ, museo de arquitectura y diseño.
Dónde: Retiro, en el cruce de las Avs. del Libertador y Callao, ciudad de Buenos Aires.
Cuándo: De martes a domingo.
Entrada: Liberada.

*Quién: Colomba Orrego Sánchez. Periodista y transcriptora.

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