Comentario de cine: “Passione sinistra” / Marco Ponti.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Un día zapeando por los canales del cable, me detuve ipsofactamente en Europa-europa, ya que estaban dando un algo de origen italiano. Y pues, cómo les explico lo que amo esa lengua, ese país que no conozco. Creo que contadas veces, con los dedos de una sola mano, me ha pasado de toparme con un bodrio a la italiana. Generalmente han sido impresionantes, maravillosas, inolvidables películas, ídem series, sino recordemos a Comisario Montalbano y hasta su precuela que no era tan buena como la original, pero igual aguantaba de, El joven Montalbano.

Y es que en la señal Europa-europa, siempre, siempre, siempre, dan alguna cosita interesante del país con forma de bota. Así fue el caso de Passione sinistra, que cuando me la topé dije “fuchi, debe ser una movie de terror”. Que hubo un tiempo que me gustaban bastante, pero los gustos varían por suerte. Le miré la ficha técnica y descubrí que era serie e italiana. Entonces me dije “glup, le haré a la luchita”.

Y la grabé, después vi un cachito del comienzo y otro poquito de al medio y me mega tincó, además que no lograba encontrar el elemento “sinistra”. Hasta que la otra noche, onda intentando eliminar los excesos grabados, decidí comenzar con ésta serie italiana, descubriendo con gran placer, primero, que serie era pero su abuela, porque por todas partes era una película de 90 minutos nada despreciables. Segundo, vine a dilucidarlo cuando absolutamente apasionada, le miré el tiempo que me faltaba y dije “que rara la serie pa larga”. Entonces la busqué y obvio no era tal. Después pensé “lo malo es que terminará” y concluí en versión positiva, “lo bueno es que está re contra buena oyee”.

Y es que sí oyeee Passione sinistra, es totalmente buena. En esencia más una comedia que otra cosa y en ese género, es que la titularon de forma tan ridícula porque lo “sinistra”, del asunto, es el amor entre Nina y Giulio. Porque son una especie de Romeo y Julieta, pero en modo ideológico.

Lo otro que me motivó aunque pensé varias cosas, fue el director, Marco Ponti, italiano. Al tiro creí que era el hijo de Ponti, el director que tantas películas hizo en su natal país de la bota con la sexy y exuberante, esposa además o señora, compañera, Sopia Loren. Entonces pensé “seguro que Marco Ponti, pololea con la protagonista de este film ya que hay que decir que las tetas y el color de la piel, son tan sugerentes como en su tiempo, lo debe haber sido Loren”. Pero no, esa fue una idea por alcance de apellidos, porque buscando descubrí que  apellidarse Ponti, es como ser González, o Pérez o Gómez. Común jamas corriente.

De cinta.

Volviendo a lo nuestro les contaré de qué va la trama, asunto es que Nina es una chica absolutamente de izquierda, mientras que Giulio es un riquillo de familia mega riquilla y que sus ideas están enfocadas a la derecha de la vía, entonces de verse nomás se cayeron mal. Aunque obviamente además ambos sintieron, aquello que cursimente llamaremos “chispa”, que fue prendiéndose en cada uno por la una y por el otro….. y agárrate que la passione sepa si será sinistra, pero de sacar chispazos, eso que ni qué.

Podríamos decir que en una versión muy contemporánea, corregida y aumentada y por tal, con otros protocolos de belleza, una muy italiana, Nina, la protagonista de esta historia, es una escultura de mujer, una belleza impresionante, pero no de la hermosura famélica, mal alimentada, que le faltan un par de buenas sopas, sino más bien, una voluptuosa de senos, de caderas, de hermoso rostro, de qué ojazos. Onda lo que podríamos llamar una Sophia Loren, pero del siglo XXI, vista desde una perspectiva en donde la belleza no suma hueso sino más bien carne y tallas XXL.

De sinopsis.

Nina es una chica de izquierda, que suma causas sociales, nacionales, internacionales, sus ideas son claras, el papá dice que ella es de esencia comunista y no hay manera de disfrazarla bajo otra perspectiva. Está de novia con Bernardo, un escritor que ya se catapultó a la fama. Llevan doce años juntos y si bien está todo bien, hay un tufillo por ahí que resurge de tanto en tanto, en el que la propia Nina, se descubre diciendo “Bernardo es el amore de mi vida”, como si fuera el mamntra para reconvencerse de ello. El asunto es que lamentablemente su padre muere y éste le deja tremenda casa en la costa italiana, la cual debe vender y entregar el dinero o gran parte de éste, a obras de caridad de izquierda. Lo que a Nina le parece fantástico. Entonces surgirá Giulio, un joven de familia adinerada, que siempre le echó el ojo al caserón y quiere comprarlo.

Entonces conoce a Nina, que es realmente una belleza, natural, inteligente, chispeante, a diferencia de la calentona, tontona, de su Simonetta polola. La cual es tan re contra sueltita que le echa el ojo a Bernardo y éste obviamente que también.

Así es como surge primero mucha enemistad entre Giulio y Nina y de a poco, ese supuesto odio se transformará en lo que tiene que ser. Mientras que Bernardo y Simonetta harán de las suyas, para poder dejarle el camino libre a los verdaderos amantes. Entre medio, Nina tiene ganarse la vida y en su fama de dirigenta política, el próximo candidato a alcalde de la comuna, región, zona, en la que viven, la contrata para que le haga el discurso. Ya que en versión muy crítica y cómica, este candidato, es la caricatura caricaturezca del político con cero cercanía con sus electores, de hecho siempre olvida a esas personas ¿cómo se llaman? Los, mmmm, ah si, los pobres.

Obviamente que si anda tras la saga de una obra de arte, no está en la ruta correcta. Pero si la intención es ver buen cine, buenos actores, hermosos parajes, historia simpática, esté es el lugar.
Totalmente recomendada!!!

Datología
Qué: Comentario de cine: Passioone sinistra / Marco Ponti.
* Quién: Colomba Orrego Sánchez.

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