Comentario cine: “Las dos reinas”, de Josie Rourke.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

En el verano vi con mi sisterna Manucita, “Lady Bird”, que la verdad después de tanta insistencia y escuchar comentarios elogiosos a por ella, no me pasó naranjas al verla. De hecho en una oportunidad conversando con mi hermana, me comentó que el guapísimo y joven protagonista de la seudo francesa “Llámame por tu nombre”, salía también en el elenco  y quedé atónita, porque la rebusqué en mi memoria para saber dónde y qué personaje hacía y constaté que a Bird y su  señorita, ya las había olvidado. Fue tan insignificante y tediosa la señorita pajarito a mi consideración, que la saqué de mi memoria raudamente y tuve que volver a mirarla en rápido para encontrar las escenas donde salía el muchacho.

Dos o tres semanas después, vi por casualidad una cinta muy hermosa, en la señal de Tv cable I-Sat, que titulaba “Brooklyn” y que trata sobre los inmigrantes, en este caso irlandeses, al llegar a USA y en particular al barrio de Brooklyn y la protagonista era nada menos que Saoirse Ronan, la misma de señorita pajarito. Y esta sí que la amé con profunda pasión. También recordé, que esta chica blanca como la leche, ojos saltones y azules y esa melena rojoza, es la misma en versión niña que protagonizó esa película tan heavy, de la niña que es secuestrada, abusada por un hombre mayor que ella y asesinada y que Mark Wahlberg, su padre recorre todo el film buscándola incanzablemente, esa se llamaba “Desde mi cielo” y la hizo Peter Jackson.

Pues bien, creo que gracias a “Brooklyn”, es que asocié cuando tiempo atrás, vi la sinopsis de lo que me trae hasta ustedes, es decir, “Las dos reinas”, o como es su título original “Mary Queen of Scots” (2018), estaba protagonizado por ella también. Y como esta segunda o más bien tercera película que veía de ella, me fascinó, entonces quise verla sin chistar.

Asunto es que para hacer de la pasión del cine un regalo redondo, decidí sacar las piernas a mover en busca de las bancas, algo duras y estrechas del Cine Arte Normandie. Como era una cinta de historias antiguas, ameritaba verlo en algo lo más adhoc posible jajaja. No, es que me encanta ese cine y si están dado alguna cinta comercial, pues qué mejor que ayudar a los que no lo son ni de cerquitas.

Y bueno, confesaré que me asusté un poco cuando tras pagar la entrada “en efectivo”, miré la ficha técnica y decía bien clarito, como también insistió la boletera, la duración era de 124 minutos. Madre mía, que susto, como que impacta un dato de esa magnitud, sobre todo porque la última vez que me eche al hilo una cinta de tan larga data, no tuve buena experiencia jajaja. Pero me encomendé al Dios del cine, que me cogiera confesada y le diéramos nomás.

¿Qué les puedo decir? La cinta es buena, históricamente hablando, solo les tontes podrán decir lo contrario, porque nadie queda indiferente en cuanto a ambientación, vestuario, maquillaje, personificación. Los castillos de piedra, esos espacios a punta de luz de velas. Qué decir de los ropajes ajustados, largos, un tanto sucios, que deben usar las mujeres, tanta bisutería, tanta cosa que da la impresión que pesan un kilo. Y me entretengo en este bla, bla, porque la cinta pensándola en una clase magistral de época, historia de las dos reinas: María Estuardo de Escocia e Isabel de Inglaterra, es muy, muy buena. Pero si pensamos en cine, no estoy pidiendo acción y sangre, que también la hubo porque las guerra que se dieron allá por el siglo XVI, no dejaban indiferentes a nadie. Más bien creo que el problema es que el director Josie Rourke, no escatimó en contarnos nada, de nada. Que les cuento que transcurrieron 25 años y las dos reinas, una con viruela y el cutis para la mierda, pero fuera de eso, ninguna envejeció.

De sinopsis.
Relato biográfico de una etapa de la vida de la reina María Estuardo de Escocia, que se enfrentó a su prima Isabel I cuando, al volver de Francia tras haber enviudado, reclamaba su derecho a la corona de Inglaterra.

Pero dejando esos detalles, que alguien podrá decir “menores”, cómo explicar la cinta no es para nada aburrida, realmente que no porque dos horas y cuatro minutos pasaron sin escuchar bostezos, ni cosa parecida, pero al menos para mí, hubo un momento que ya estaba hasta las narices de tanta historia, por la cresta, no sé qué chuchas quería, quizás que mataran pronto a una de ellas y la otra fuera la única reina de los dos reinos y apareciera en la pantalla aquel añorado The End.

No sé pienso que quizás estas películas históricas al detalle, deberían transformarlas en series, que uno pueda ver digeridamente, no esa cosa de meterte a la fuerza 25 años de historia como si fuera agüita nomas. Que así después uno olvida más rápido toda esta información tan interesante.

Lo que me impresionó y pensé si no será que estoy convertida en un refrigerador, en materias de emociones, es que en la sala, que no estaba precisamente “poblada”, en la fila delante a la mía, estaban sentados una pareja, hombre y mujer y ella, lloraba pero que daba emoción. Pensé que quizás la situación de la traición, maldad, egoísmo, poder, entre familiares, ya que las dos reinas eran primas, le tocó alguna fibra a esta señora, que provocó sentirse tan sensible, porque o sea he visto de todo en la oscuridad de la sala de cine, pero me impresionaba como lloraba y lloraba. O sea sí, es triste ver como la ambición y el poder, pueden separar a una familia. No están para saberlo pero en mi familia, con mucho menos linaje y menos coronas, también se cuecen las habas y hay harta ambición y gente mala, y la verdad si bien en algún momento pensé en la mala de mi familia y sus triquiñuelas varias, no me dio por llorar ante las escenas. Así es la vida. Creo que estoy hecha un hielo.

Y lo mejor después que termino la cinta, fue ir al baño de mujeres hacer del pis y escuchar los comentarios de unas señoras, que eran hermanas, lo sé porque las vi al entrar a la sala y si no eran parientes, entonces la amistad las hizo idénticas. Asunto es que ambas bordeaban los 70 y acercaditos y conversaban con una vehemencia e ingenuidad sobre esta maldad de las dos reinas, que pese a ser primas, tan cercanas, dejaron que la envidia, el poder, la ambición, sentimientos tan oscuros las separaran. Una de ellas decía imagínate Laura, si hubieran sido buenas primas, podrían haber gobernado ambas islas entre las dos. Y la otra le contesto, tienes razón pero es que la ambición no deja nada bueno jajaja. Que ideal escuchar historias.

En fin, no es que les esté aconsejando que no vayan a verla, solo que mis expectativas eran tan grandes, que quedé un poco apachurrada. Sobre todo cuando contaron que en los 124 minutos habían transcurrido 25 años y este par de reinas, parece que además de todos sus problemas con el poder y aquello, hicieron un pacto con el Diablo, ya que ninguna envejeció ni una pizca, a lo más le creció el pelo a María e Isabel quedó feona, feona con eso de la sarampión o viruela. Pero pare de contar y realmente esas cintas de historias eternas, en la que a los actores el tiempo no les pasa por encima, realmente me cargan, parecen culebrones venezolanos, poco les faltó para que el talco en crema que se untaba Isabel para tapar las tremendas imperfecciones, lo hubieran espolvoreado sobre sus coloradas cabelleras. Chafa dicen en México, aquí sería chanta jajaja.

Y bueno, mi querida Saoirse Ronan, si bien no vamos a negar que su rol de María Reina de Escocia, le salía a la perfección, sobre todo cuando iba a la guerra, con los soldados hombres y ella parecía ser más fuerte, más firme que todo el resto. Tiene una fuerza esa chiquilla que realmente me encanta.

El detalle que me gustó y sorprendió mucho, muchísimo, aunque después me dio pena, fue saber que hubo un tiempo, hace muchos, muchos siglos atrás, el XVI por ejemplo, en el que el poder lo tenían las mujeres y ellas eran tan capaces como los hombres, porque gobernaban, mandaban, eran estrategas, guerreras, iban a luchar con sus soldados, además tenían tiempo para amar, ser amadas, tener hijos. Pero claro, la envidia de estos seres que no pueden hacer dos cosas al mismo tiempo, de pronto llegó para quedarse. Ojala que más pronto que temprano logremos paridad, nadie dice que pasemos a la dictadura de las tetas, pero un poquito de equilibrio le haría bien a este mundo que está por estallar.

Datología
Qué: Comentario cine: “Las dos reinas”, de Josie Rourke.
*Quién: Colomba Orrego Sánchez. Periodista y transcriptora.
Dónde: Cine Arte Normandie, Hoyts, Cinemark, Cineplanet.

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