Letras de verano: “Sangre derramada”, Asa Larsson.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

La cosa es así, hace unos meses atrás, fui a una librería en busca de mis adoradas lecturas para las horas después del trabajo. Y de pronto busqueteando, el lomo blanco, con letras negras, de autoría de Asa Larsson, tintineaba con tal intensidad que lo tomé. Estaba dichosa, al fin una nueva novela de ella. Porque sucede que un año atrás, devoré literalmente, su ópera prima: “Aurora Boreal”. Entonces con este encuentro, sin pensarlo más, lo adquirí.

Y es que descubrir a Asa Larsson y leer Aurora Boreal, ha sido realmente una sangrienta, misteriosa, novela negra, poesía en movimiento experiencia. Sumado a que la primera adquisición fue una oda al “Jalisco nunca pierde”, que llevo dentro ¿Por qué lo digo? Pues cuando compré Aurora, lo hice por dos motivos. El primero, porque había buscado e investigado sobre él y me tincó tanto la autora, el título, como la trama, además del detalle no menor que era género literatura negra, suspenso, sueca, de todo mi placer. Y segundo, porque el pelotudo, que me atendió en la Qué Leo de Pedro de Valdivia, fue tan soberanamente mal vendedor, al decir que Asa Larsson, era tan, pero tan fome que solo podía pensarse para dormir siesta. Que las descripciones de ambiente no terminaban nunca: “una lata oye, una lata, lleva cualquier otro libro, que te prometo será mil veces mejor”. Acto seguido corrí a la caja a pagarlo.

Y es que no sé ustedes, pero lo que es a mí las descripciones, me matan, pero de placer. Es de los elementos que considero fundamentales para distinguir de buena o dedo para abajo, a una novela, sea el género que sea. Porque sino ¿Cómo puede el lector hacerse una a idea acabada de la atmosfera, espacio, personas, situaciones? Gracias a esos detalles cansadores para otros, es que voy construyendo con imágenes (imaginación), la historia. Para darle forma a los rostros, situaciones, sensaciones, clima. Al pelotudo vendedor le bastará en modo guión, leer: “sacó la pistola, ella lo miró mientras se desangraba y él huía raudo”. Y bueno, cada quien con sus diversidades. Después de esa experiencia, no he vuelto a conversar con vendedor de libros alguno, investigo y compró lo que me tinca y si no resulta, mío, mí problema será.

De Sangre derramada.
Asunto es que después de disfrutar y sufrir con la ópera prima de Asa, lo obvio era adquirir “Sangre derramada”, que también me gustó mucho, muchísimo, pero de otra forma. Porque en Aurora, había persecución, asesinato, miedo, vértigo de tanto suspenso, falta de aliento, acción, acción, casos por resolver, protagonista metida hasta los huesos, policías, equipo policial, departamento policial. En cambio en Sangre, pese al título que invita a ver ríos rojos derramándose a placer, creo que además de policial negro, es un tratado de antropología social – comunitaria, en torno a un asesinato.

Es decir, la novela transcurre a través de análisis e investigaciones profundas, sobre las mieles y cacas que el ser humano emana, más aún cuando el resultado es un asesinato. El tono antropológico, obviamente lo entrega la autora, en aquello que conocemos como narrador omnisciente, voz en off para el cine y la Tv. Y en este ritmo que uno podría pensar “soberana paja latosa”, el lector es capturado, supongo que a razón de aquel metiche, curioso, que todes llevamos dentro y que goza sabiendo vida, obra y miserias de mujeres, niñes y ancianes, hasta dejarte literalmente picado (en modo interrogante) y sin aliento.

Los hechos.
Es en la ciudad de Kiruna, ubicada en el extremo norte de Suecia a 145 kilómetros al norte de lo que se conoce como círculo polar ártico, en la provincia de Norrbotten, entre los montes Kiirunavaara y Luossavaara, se desarrolla la historia o más bien se comete el asesinato de Mildred, la pastora protestante, que con su fuerte personalidad, tonos feministas y ecologistas, que ayuda, protege y colabora, además de solidarizar con tode aquel que se sienta oprimido, una rojona morada pues.

Y es en esa ciudad y después de su asesinato, que comienzan a cocinarse toda clase de habas, unas putrefactas, otras no tanto, otras en gestación. Porque Mildred, tenía con tantos plus adversaries para dar y regalar. Desde los obvios hombres, machistas, que la detestaban porque llamaba a las mujeres a la emancipación, como sus colegas pastores, que querían ganar un poquito de plata y no entregar las ganancias a la fundación que cuida a los lobos que viven en las montañas de Kiirunavaara y Loussavara. A los que habia puesto en modo protección, prohibiendo la cacería, de ahí conoceremos las andanzas, vida y obra de “Patas doradas”, una loba de lo más guapa y me salió un tono un español desconocido.

Aunque también la odiaban y querían, casi en la misma cantidad hombres, mujeres, animales, niños, niñas y jóvenes. Y es que Mildred, era una luchadora a todo lo que daba, elemento que ayudará a la policía para intentar encontrar, en medio de los habitantes de la ciudad, a la o el asesino.
Asunto es que de las 462 páginas que tiene la novela, pasaremos aproximadamente unas 430, debatiéndonos o adentrándonos en estas mieles y cacas humanas, casi leyendo con lupa, no por falta de vista sino por las detalladas radiografías- biografías, que conoceremos, al más puro estilo de Antropología social I, II y hasta III y quizás hasta sacan el ramo y pueden seguir con la tesis.

Nos adentraremos en aquellos temas bullados como la corrupción, porque las iglesias protestantes, parece que igual de cloaqueras que las católicas, aunque en esta novela –al menos-, no se atisba el tema pedofilia… todavía. Y todo con una pluma, que no permite abandones la lectura ni para ir al baño, a menos que lleves contigo el libro. Pese a que no hay avances tipo ¿Quién mató a Mildred? O ya que estamos asesinemos alguien más para darle acción a los sucesos. Porque aparentemente no pasa nada, las moscas no vuelan, el aire está quieto. Pues ya saben cuando pasa eso, o temblará o a tanto silencio, mejor gritar porque algo malo está pasando. En esa sensación lectora de “aquí no pasa un pomo”, te comes el libro sin darte cuenta.

De personajes.
Además de la muertita pastora, la novela cuenta con otros personajes protagónicos, como lo son la comisaria Ana María, el departamento de policía de Kiruna y Rebecka Martinsson. La más protagonista entre las de sus lides. Porque sin contar nada, por aquello que después de leer este comentario quieres ir a por la ópera prima de Larsson. Te contaré que Rebecka, la encontrarás en todas las novelas de la autora, porque es onda su alter ego. Martinsson, era en Aurora, una abogada exitosa que se ve envuelta en una serie de aventuras, que la dejan un poco mal, deprimida, aterrorizada, en shock digamos. Es por ello, que en vías de mejorarse decide volver a lugar de los hechos temidos.

Es que la ciudad de Kiruna, y que aquí les paso el dato, es al parecer, el escenario consentido de Asa Larsson. Esto es un elemento común en otros autores suecos, del género policial negro, que adoptan una ciudad, territorio, zona, y dale que dale que sus historias ocurren ahí. Entonces como les contaba, Rebecka, regresa a Kiruna, en pos de mejorar los traumas. Va de incognito, que nadie sepa que ella es la misma de Aurora y todo lo que ahí sucedió, pero obviamente que sus deseos no coinciden con los de los sucesos recientemente ocurridos, dígase la muerte de la pastora y sin buscarlo, entrará en la trama. Así es como hará amistad con un viejo, un autista, la loba “Patas doradas” y unos cuantos perros de la zona y por supuesto, verse envuelta y descubrir a los, las o el asesino de la pastora, a costa de su propio pellejito pues.

En materias de acción, suspenso, de “Sangre derramada” modo titulo y hechos, más persecuciones, balas y la maldad humana, sucederán pero sin tanto show, en las últimas 32 páginas del libro. Dejando al lector sin resuello, ni saliva. Dígase reverencias totales para Asa Larsson.

De la novela.
Es verano en Suecia, cuando brilla el sol de medianoche y el largo invierno ha sido olvidado. En este tiempo mágico, una sacerdotisa luterana, Mildred, es hallada muerta con signos de tortura en la ciudad de Kiruna. Mildred era una declarada feminista, una luchadora amada y odiada por igual. Está claro que no todos en Kiruna aceptan que una mujer sea sacerdote, pero tres meses después del brutal asesinato la policía sigue sin tener una pista. Rebecka Martinsson vuelve a Kiruna, el lugar donde creció, a realizar una gestión para el bufete de abogados de Estocolmo en el que trabaja. Sin embargo, pronto se ve envuelta en este misterioso caso: Anna-Maria Mella, la policía local de Kiruna, acude a Rebecka en busca de ayuda; sabe que sólo ella es capaz de desenmascarar la oscura verdad que esconden los habitantes de esta gélida ciudad.

De la autora.
Åsa Larsson, nació en Kiruna en 1966; actualmente vive en Mariefred. Estudió Derecho en Uppsala y, al igual que su personaje, Rebecka Martinsson, durante un tiempo ejerció como abogada fiscal. En 2003 publicó Aurora boreal (Seix Barral, 2009), por la que le concedieron el Premio de la Asociación de Escritores Suecos de Novela Negra a la Mejor Primera Novela y que fue llevada al cine. Es autora también de Sangre derramada (2004; Seix Barral, 2010), galardonada con el Premio a la Mejor Novela Negra Sueca; La senda oscura (2006; Seix Barral, 2011) y Guds starka arm (2009, de próxima publicación en Seix Barral). Sus libros han sido un éxito inmediato: han obtenido el elogio de la crítica y han sido publicados en veinte países. Ha sido galardonada con la Pluma de Plata de la Feria del Libro de Bilbao.

Datología
Qué: Sección letras de verano: Sangre derramada, Asa Larsson.
*Quién: Colomba Orrego Sánchez, periodista y transcriptora.
Dónde: Librerías de Santiago.
Precio: $12.500
Editorial: Seix Barral 2010.
Género: Policial negro sueco.

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