Comentario literario: El lado oscuro del corazón / “El adversario”, Emmanuel Carrére 2011.

* Cristián Canales Moreno.

El 9 de enero de 1993, Jean Claude Romand mató a su mujer, a sus dos hijos, a sus padres e intentó sin éxito quitarse la vida. El atroz crimen causó consternación en Gex, una pequeña localidad francesa situada a 17 kilómetros de la frontera con Suiza, lugar en donde Romand era considerado un reputado médico y un padre ejemplar. Sin embargo, la posterior investigación reveló que no solo no era médico – había abandonado la Facultad de Medicina a los 18 años – sino que tampoco era otra cosa. Antes de verse descubierto decidió eliminar a todos cuya mirada no pudiese soportar.


¿Hasta qué punto solo somos una fachada e impostura? ¿Hasta qué punto somos una gran mentira, un invento sin sentido, una máscara a la medida de las abrumadoras exigencias de la sociedad? pero sobre todo, ¿Hasta qué tan lejos estaríamos dispuestos a llegar para mantener la falsa percepción que de nosotros tienen los demás? Emmanuel Carrere (París, 1957) quien al momento de enterarse del caso se encontraba terminando una excelente biografía de Philip K. Dick titulada “yo estoy vivo y ustedes están muertos” que aprovechamos de recomendar, responde estas y muchas otras preguntas mediante la reconstrucción de una historia estremecedora.

El adversario es una especie de investigación periodística al mismo tiempo que un descarnado análisis de la vida moderna. El propio Carrére aparece en el libro, lo relata, cuenta como se enteró del caso y como terminó poniéndose en contacto con el propio Jean Claude Romand. Es imposible evitar la comparación con “A Sangre Fría” de Truman Capote, sin embargo hay claras diferencias entre los dos libros. Si bien Carrére al igual que en el clásico de la Non Fiction va relatando los hechos y el proceso judicial, también relata la forma en que fue construyendo una relación con el propio Romand con el fin de escribir el libro, incluso incorpora a la narración las cartas que éste le enviaba desde la cárcel. Sin embargo, Carrére no se limita a una mera crónica del crimen, el autor de entrada manifiesta que no busca ninguna objetividad, su relato no es solo una constatación de los hechos, sino que se inmiscuye totalmente en la subjetividad de Jean Claude Romand, reconstruyendo sus supuestos pensamientos y emociones para desde ahí entrar al terreno de ficción.

“Él se controla, lo controla todo, así es como aguanta, pero si se ponen a hacerle cosquillas, ya no puede controlarse, estallará delante de todo el mundo, y le aseguro que será espeluznante. Creemos tener delante a un hombre, pero en realidad ya no es un hombre, hace mucho tiempo que ha dejado de serlo”.

Con contención, serenidad y mesura Carrére detalla este oscuro y dramático caso. Apasionadamente bien escrito y precisa crónica del horror humano, cuenta hechos que por más increíbles que parezcan efectivamente ocurrieron… un asesino familiar, tan maniático como farsante, supuesto investigador médico, bien relacionado con las altas esferas, adinerado. Una trama creciente de mentiras que Romand logró sostener contra viento y marea desde hacía dieciocho años, cuando le había hecho creer a todo el mundo que se había recibido de médico.

Los engaños, en todo caso, no se detuvieron ahí, al contrario, crecieron como una bola de nieve. Las escenas en que Romand sale puntualmente todos los días de su casa solo para instalarse a leer la prensa en parques de localidades cercanas resultan desoladoras. ¿Qué extraordinaria presión interna lo llevó a mentir y a estafar durante la mayor parte de su vida para finalmente cometer tan atroces crímenes?

Tal vez detrás de los peores horrores solo se encuentre el más terrible vacío. Muy bien Carrére.

Datología
Qué: Comentario literario: El adversario, de Emmanuel Carreré.
*Quién: Cristián Canales Moreno. Abogado e historiador.

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