Abrazo de árbol: El ciruelo.

* Por CRA.

Con el advenimiento de la nieve en pétalos de flor del ciruelo, es que podemos comprender que la primavera está llegando, aquellos pétalos rosados, blancos, que van cubriendo las veredas de Santiago y regiones y uno, extrañado preguntándose ¿por qué nieva tan lindo? Mira al cielo y encontrará la razón a veces aromatizada.


Si tuviera que escribir una poesía y me pidieran un elemento de inspiración, sin duda elegiría las flores del ciruelo, una ramillete en blanco, rosado. Y es que estos árboles son tan especiales, delicados y finos, sin tener intención de ser taza, con tanta reminisencia de oriente.

Creo que la primera vez que supe que de algunas flores después nacerían frutas, fue del ciruelo. También porque en la comuna de Providencia, donde vivo hace más de 30 años, con la llegada de la primavera esos arbolitos delgados, de troncos nada robustos, muchas ramas, de hojas caducas ya que en invierno quedan pelados, pelados, van llenándose de hojas verdes, rojo intenso y después botones blancos para las verdes y rosados para las rojo intenso y una que camina y camina, patiperrear le dicen, fue que descubrí que después de la aromática, oriental y hermosa floración, esos tiernos arbolitos, de estatura no tan alta, fueron llenándose de bolitas rojo intenso unos, blancas o verdes claras otras, más verdes también.

Y fue cuando las probé arriesgando advertencia de mi madre, por el wáter te irás, sentir que entre medio de su acidez un dulzor guardaban. Adicta me hice y desde ese entonces en más, finales de agosto más que nunca, comienzo a mirarles llenarse de hojas, de brotes, de flores, ansiosa esperando las bolitas que sacaré y devoraré.


De orígenes.
El ciruelo pertenece a la familia de las Rosáceas, al género Prunas y la especie doméstica.

Su origen está situado en el Caúcaso y Persia. Y se trata de un árbol caducifolio de tamaño mediano con una altura máxima de 6 metros. Su corteza pardo-azulada y brillante, produce ramas alternas, pequeñas y delgadas.

Su sistema radicular es de raíces largas, fuertes, poco ramificadas y poco profundas, que emiten con frecuencia vástagos. Sus hojas son oblongas, aserradas, de colores verdes, lisos por el haz y pubescentes por el envés. Y sus flores con cinco pétalos, que aparecen en pequeños ramos cortos al año de edad, son blancas, solitarias y con pedúnculos más cortos que los de las flores del cerezo.


Frutos.
Su fruto es una drupa redonda u oval recubierta por una cera blanquecina (pruina), de color amarillo, rojo o violáceo, con un hueso oblongo, algo áspero y que por un lado presenta una sola costilla. Dentro del hueso se encuentran dos semillas o más frecuentemente una sola, por aborto de la otra.

El ciruelo es un frutal muy rústico y fácil de cultivar. Resiste muy bien las bajas temperaturas y aunque florece muy temprano, sus flores son bastante resistentes a la misma.

Aunque prefiere los climas templados, se desarrolla bien en climas relativamente fríos, con tal de cultivarlo en sitios bien abrigados. Sufre la escasez hídrica en verano y los frutos y las ramas finas son sensibles a los vientos. Puede cultivarse hasta altitudes de 700 metros.
Aguanta bien la caliza, la humedad y los terrenos compactos, debido principalmente a su sistema radicular superficial.

Datología
Qué: Abrazo de árbol: El ciruelo.
* Quién: CRA.

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