Abrazo de árbol: El Castaño.

* Por CRA.

Al castaño lo conocí, primero, por las historias que mi padre contaba de su infancia, tiempos en que su abuela materna, preparaba castañas al jugo. Como esas historias provenían de Chile y nosotros vivíamos en México, por más dibujos que mi papá hacía, no lograba imaginar el fruto, sobre todo con aquella descripción tan poco alentadora de “su sabor era una mezcla entre la cera como de las velas, pero molida y harinosa y el dulce del almibar. Después nos tocaría llegar a Santiago y aquí aunque ya no existía mi bisabuela, la mamá de mi padre, sí que había heredado la costumbre por esos “postres” y más de un domingo los sacó a probar. Y tal cual, la descripción de mi papá era exacta y para mi paladar, lo único que ameritaba salvar, era el juguito, el almibar.


Años, muchos, muchos años, tuvieron que sumar hasta que en el año 2004, encontrándome haciendo la practica en un extinto diario nacional, que por suerte tenía sede bastante cerca de mi casa, permitia que tanto en la ruta de la mañana temprano al trabajo y de vuelta a casa, caminara por Eleodoro Yáñez. Y es que en esa avenida, desde Pedro de Valdivia y hasta Antonio Varas, las dos veredas están agolpadas por el árbol del castaño.

Una cosa fue caminar desde desde finales del verano, bajo su sombra de hojas de tres puntas redondas, e ir contemplando como nacían unas pelotas pinchudas de color verde, como las del Liquidambar, como las del Platano Oriental. Para después entrando en otoño, mientars el árbol perdia frondosidad, éstas bombas pinchudas iban abriéndose como estallando, por eso lo de bombas y de su interior, un cuesco café oscuro tirando a negro, lustroso como si le hubieran pasado pasta de zapatos, emergía. Para terminar cayendo al suelo, el que cubierto de hojas secas, esperaba para acoger a estas bolas lustrosas, que de pisarlas podías o sacarte la cresta o si estaban más viejas, reventar y en tu suela el resultado quedar.

chestnut, buckeye ,(Aesculus hippocastanum) , vector, isolated buckeye leaf,

Sumando y restando conocimientos, un día una amiga me contó que a su hermano le gustaba el “tronco de castañas” ¿comerse el árbol? No, tonta, así se llama el postre que se hace en base a las castañas, aquellos frutos que puedes encontrar por la avenida Eleodoro Yáñez, pero esas no son comestibles, porque unas son de ornato y las otras comestibles.


Así fue que las conocí, encontré en el supermercado, también en La Vega, hice el mentado tronco de castañas, que además de estar hecho de ese fruto, el nombre se debía a que iba bañado en salsa de chocolate, semejando al que lo pario, que no es insulto sino procedencia.

Algun día si me pongo generosa, les daré la receta. Mientras tanto vamos con la historia genealógica de este hermoso árbol, que obviamente no es nativo.


De historias.
Familia: Hippocatanaceae
Nombre común: Castaño de Indias, falso castaño.
Lugar de origen: Grecia, Albania, Bulgaria.

Etimología.

Aesculus es el nombre latino de una encina. Hippocastanum significa literalmente castaña para caballos, quizás porque el fruto de esta especie se ha utilizado como forraje para equinos.

Descripción.

Árbol caducifolio corpulento, de hasta 30 m de altura, con tronco grueso de corteza grisácea, lisa en los ejemplares jóvenes y agrietada y escamosa en los adultos, con la copa ovalada y densa. Hojas opuestas, largamente pecioladas, palmeado-compuestas, con 5-7 folíolos de diferente tamaño, de color verde oscuros por el haz y más pálidos por el envés. Pecíolos y pedúnculos con tomento ferrugíneo. Flores en racimos erectos terminales, con 4-5 pétalos desiguales, blancos, con 7 estambres. El fruto es una cápsula algo cónica erizada de púas, dehiscente, con 1-3 semillas gruesas y lustrosas.


Cultivo y usos.

Se multiplica por semillas. Prefiere suelos frescos y fértiles, aunque tolera bien toda clase de ellos. En lugares cálidos sufre los rigores del verano y pierde la hoja antes de tiempo. Es poco atacado por plagas y enfermedades. Se utiliza como árbol de parques y paseos y alineaciones urbanas.

Árbol medicinal.
En medicina se utiliza sólo la corteza, ya que a diferencia del fruto, carece de efectos secundarios. Esta planta debe su gran interés terapéutico a su contenido en derivados cumarínicos, responsables de su importante acción viatmínica P.

Sabemos que esta acción vitamínica P es múltiple: aumenta la resistencia de los capilares, disminuye su permeabilidad y tiene un efecto antiinflmatorio y antiedematoso. Todas estas propiedades hacen que el polvo de corteza de castaño de Indias, acondicionado en forma de cápsula, constituya un tratamiento práctico y muy eficaz de los problemas circulatorios, y en particular, de las varices y hemorroides.

Datología
Qué: Abrazo de árbol: El Castaño.
* Quién: CRA.

También te puede gustar...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *