Comentario de cine: “The first purge”.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Hace chorrocientos miles de años, que no me lanzaba a ver algo totalmente fuera de mis gustos cinéfilos. Pero digamos que me entregué y creo que hacerlo, además que resultó un experimento particular, me alegró porque demostró que aún puedo abrir la mente a otras cosas y no quedarme con lo que me gusta, lo que digo, lo que pienso, el yo, me, mi, pues.

¿Cómo llegué a esta película? La historia es esta, una amiga muy querida, me invito porque llevaría a su mamá y a su tía, la elección estaba tomada, tampoco había mucho para regodearse. Tons como siempre he sido muy educada, respiré hondo y me entregué.


Y la verdad que fue un descubrimiento, insisto, particular. “Doce horas para sobrevivir” o “La primera purga” o en su  lengua nativa “The firs purge”, alguna vez la vi en calidad de previa a la que me convocaba y pensé ¿Quién puede ver esto? Yo, jajajaja.

Creo que una de las razones por la que sobreviví, fue porque aunque es excesivamente violenta, sucede aquello que los actores gringos, para que sean malos, ya tiene que figurar para bodrió. Lo otro que me llamó la atención es que exceptuando los malos, malísimos, todos eran afro descendiente. Me pregunté durante la cinta ¿el director también lo será? Y pues claro que sí, Gerard McMurray, es también afro descendiente. Es decir, aquella hipótesis que tenía para narrarles que en materia de racismos, hay que decir que los que adhieren enseñaron tan bien, que los afro hacen lo mismo que sus teachers blancos. Sino, miren el cine de Spike Lee, no se mueve un chinche, una cámara, qué decir actores, si estos no son afro. Lo que se dice, cine para ellos.

De la película.
En este género cinematográfico, que denominaría bodrio violento, las actuaciones no se notan tanto, porque lo que importa es la destreza física para volar, correr, saltar, moverse, desaparecer. En “doce horas para sobrevivir”, sucede que más allá de la historia estúpida, fascista, idiota, racista y eso, ningún personaje desagrada o molesta o aquello de “no le creo”. Por el contrario, uno se siente como parte de y pues ya saben, esa es la madre del canguro poh, cuando lo que ves no te resulta irrisorio, irreal, imposible, es decir, sientes que ellos como seres humanos son naturales, no se les notan las actuaciones, es cuando quitando la historia pelotuda, la sientes como si fuera de la vida real. Como les comenté lo que sí destaca, en versión masculina, son los estados físicos, el pellejo como le dicen vulgarmente. Puros hombres hinchados en esteroides, musculosos que en lo personal me dan náuseas y bueno, como han gastado tanto tiempo y esfuerzo en tener esos cuerpos, no se preocupen que en los 97 minutos que dura la historia, no perderán oportunidad para ajustarse la ropa o bien, sacársela.

Del reparto, no aparecía nadie conocido hasta que surgió, Marisa Tomei, que imagino andaba corta de sencillo y debía pagar cuentas. No es que sea una actriz increíble, pero era de esas actrices, si bien un tanto chinchosa para mi gusto, igual agradable a la pantalla, simpática. Quizás el paso de los años y el no sobresalir tanto, es lo que produjo que dejará de aparecer en películas. De hecho, la última que le vi data de 2008 y fue “El luchador”, con Mikey Rourke o sin querer ser mala pero igual, o lo que de él queda (tan guapo que era my dog), o sea hace muuucho tiempo. Estoy segura que el problema de Tomei, para participar en esta película fue la falta de $$, debe haber dicho así: “no tengo plata, me quemaré un poco, quizás no tanto, seguro me matan al tiro y bueno, ya sabes las cuentas hay que pagarlas sí o sí”.


En materias de meollos de asuntos, les diré que en versión “The First Purge”, al menos lo que yo concluí y ahí ustedes si van a verla, dirán misa si quieren. Es lo siguiente, hay un grupo de malos que casualmente son quienes están en el poder. El primer ministro que tiene bastante look a lo Trump, asi que no nos hace falta el Presidente, quien se alía con una científica, Marisa Tomei, para llevar a cabo el experimento “Depuración”, algo que esperan sea innovador para Estados Unidos, fuera de las que salen por el WC, hágase una idea de qué podrá ser “depurante”. La idea es convocar a aquellos que están más amolados, como los pobres, méndigos, mendigos también, cesantes, vagabundos, digámoslo gente “pobre” como dicen ellos. Pensando que en sus viles existencias, estarán hasta la madre de tanta miseria y pues les otorgan, con este experimento, doce horas para que se desahoguen de las maneras creativas que quieran, entre las cuales está por supuesto si es Estados Unidos…. matar.

Para vigilar sus acciones, les pondrán unos lentes de contacto, en tono azul, que en su piel tostada o negra, pasarán a verse como los de “los talkin dead” y vamos de homenaje o copia en otra jajaja. Además de ofrecerles la tentadora suma de cinco mil dólares, los que serán pagados al final del proyecto. Obviamente que la mayoría de quienes aceptan, serán literalmente personas que andan en la calle de la economía y por tal atorados de tanto odiar y necesitan un poquito de espacio para explotar.

Como en toda sociedad, están los malos re contra malos que diseñan un plan malévolo, los que caen en ese plan y los que intentan avisarles que no lo hagan, que estén precavidos, que huele a pescado muerto y por supuesto, quienes terminaran siendo los héroes de la historia.

Los opositores a la depuración.

Los grupos que están en contra del proyecto- experimento, son dos. El que lidera Nyra, una joven afrodescendiente, que vive con su hermano un poco menor, no tienen padres y deben salir solos a flote. Ella es muy inteligente, seguramente debe ser feminista, anarquista y por sobre todo revolucionaria, ya que la chaqueta verde olivo no se la saca en toda la historia.

Y lo que sorprende y asusta, es el otro oponente, “D” como le dice todo el mundo y solo algunos “Dmtri”, que es nada menos que el Padre del narcotráfico en ese lugar y que más que preocupado por la gente, porque siempre desconfía cuando alguien, hombre, mujer o trans, te diga “a mi lo que me importa es la gente”, sal corriendo, porque más mufa que esa, es que te choreen la cartera.


Y es con esos antecedentes que cuando el reloj marca 00:00 comienza la historia. Las puertas del desahogo a todas las formas posibles, es abierta y al que no se lo coja confesado, pues mejor que no salga a la calle, porque los matariles andan con ganas.

Obviamente que para que la cinta no transcurra en un latigudo proceso de observación de cómo se matan, sumamos un poco de ingredientes personales. Dígase, la revolucionaria de Nyra, jura que  mandó lejos a su hermano menor, pues bingo, éste pelotudo de aquellos, ingresó al experimento. Entonces cuando ella lo descubre porque aparece en la TV haciendo algunas fechorias, tendrá que salir a la selva de cemento a buscarlo.

El narco, que antes de ser tal, era pololo de Nrya, se entera lo que a ella le está sucediendo y por supuesto, arma un ejército de salvadores, porque como todo narco, tiene armas, hasta en los dientes. Entonces junta a todos sus subordinados y salen de cacería salvadora.


Supongo que ya sabrán que las verdaderas intesiones del proyecto “depurar”, es que se maten los unos con los otres y los otres con los unes, asegurándose el gobierno y la científica, gracias a los lentes ópticos, que esto está sucediendo. Pues bien, eso no sucede así, la raza humana en esencia es mala, pero también es fiestera, floja, licenciosa y ya que pagaran 5 mil dolares por estarse en la investigación para ¿qué nos vamos a tomar molestias? Mejor nos vamos de fiesta poh. Compramos previamente la droga, el alcohol y como la ciudad estará vacia por los que tienen miedo, la ocupamos al son de los sones ¿qué tal? Entonces cuando el gobierno descubre esto, se enoja pero bien enojado y decide meter la mano ¿Cómo? Pagando a mercenarios, siempre creativos, que disfrazados de Kukuzclan, neonazis, sadomasoquistas y bien armados, irán tras esta gente “menor”.

Así es como surge el escuadrón asesina lo que se mueve, alías los mercenarios VS. el narco, la chica revolucionaria, el hermano pelotudo, los socios del narco y dos amigas de la chica.  Lo que se dice un canto a la vida y a la esperanza.


La sinopsis:
Para mantener durante el resto del año la tasa de criminalidad por debajo del 1%, los Nuevos Padres Fundadores de América ponen a prueba una teoría sociológica que da rienda suelta a todo tipo de agresiones durante una noche en una comunidad aislada. Pero cuando la violencia de los opresores se encuentra con la ira de los marginados, el vandalismo explota más allá de esas fronteras “experimentales” para extenderse por todo el país. Detrás de cada tradición hay una revolución. Descubre cómo toda una nación entera abrazó una brutal celebración anual: 12 horas de impunidad criminal. Bienvenidos a un movimiento que comenzó como un simple experimento.

Supongo que se deberá al exceso de violencia de la cinta o que tal vez, me repiquetea algo en el interior, no lo sé, pero el hecho es que desde que la vi,  no he dejado de pensar un instante en ella. Será porque lamentablemente en versión racista, fascista, xenofobia, se parece demasiado a la realidad, me parece increíble y vamos que peco de inocente, que hagan películas sobre esta realidad ya no tan entre líneas y que las salas se llenen y de ¿Qué? De jóvenes pelotudos, hombres y mujeres que gozan con la cinta. Al menos por mi parte, puedo decir que salté bastante con las escenas miles de violencia, gozar jamás, onda digamos que la miré analíticamente, como para salvar mi conciencia jajaja.

La ficha técnica.
La cinta salió del horno este año, 2018, es decir es un mega estreno, tiene una duración de 97 minutos que la verdad pese a la violencia, se pasan ligeritos. El país de origen ya sabemos caca Trump, la dirección de Gerard McMurray, guión de James DeMonaco, que suena muy acá y no digamos que te ganarás el Oscar, la música que ni me di cuenta que tenía hasta que aparecieron los subtítulos es de Kevin Lax, la fotografía, ese detalle que tanto amo y que no sé si decir que las matanzas tenían una luz, un espacio, escenografía que los hacía sublimes, estuvo a cargo de Anastas N. Michos. Y el reparto, ahí sí que se las dejo al debe porque como les comenté, fuera de Marisa Tomei, no conozco a naranjas, pero por si ustedes sí reconocen a alguien, ahí les dejo algunos nombres: Y’lan Noel, Lex Scott Davis, Joivan Wade, Lauren Vélez, Melonie Diaz, Mo McRae.

Para finalizar.
Y supongo que es bueno de tanto en vez, mirar lo que el cine está produciendo para cachar por qué sale gente tan pelotuda a la calle, al mundo, pues porque si no es por la pantalla chica, será la grande, la que embrutezca y no les den las neuronas para darse cuenta que lo que están viendo, es un ejemplo de lo que pasa en el mundo, en Siria, en Irak, lo que quieren hacer con la frontera de México con Estados Unidos. Aquello de “depurar” lo malo, lo feo, lo desagradable. Onda lo que los de Las Condes, quisieran hacer con las poblaciones sociales, que Lavín, quiere implementar en la Rotonda Atenas, cuando los de arriba, no quieren sentir el mal olor de los de abajo y como cada vez son más los de abajo, una depuración para eliminarlos, pues no viene nada mal ¿Qué tal?
Si se atreve, vaya a verla.

Datología
Qué: comentario cine 12 horas para sobrevivir.
* Quién: Colomba Orrego Sánchez.
Dónde: Cineplanet, Hoyts, Cinemark.

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