Series de TV Paga: Comisario Maltese.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Tanto que les he hablado de la gracia del buen misterio, que no es cosa de solamente llegar y matar, para que después un cuerpo policial, de detectives o inspectores, comisarios, lo resuelvan. Sino que para que una película, serie, historia, tenga rasgos de “policial negro”, debe sumar ¿Qué? La historia personal, íntima, de quienes están intentando resolver el asesinato.

Pues bien, sin hacer alardes mundialeros, tengo que confesar que Europa se las trae. Inglaterra con Sherlock Holmes y en versión contemporánea, con el Inspector jefe Morse; Francia con Inspector Maigret; Noruega con su Unidad de casos sin resolver; pero les ha salido gente al camino, seres humanos, los más hermosos por cierto, como lo son los Inspectores, comisarios, alegres policías, que el país con forma de bota, la adorada Italia coopera. Primero fue Comisario Montalbano, le siguió Leonardo Cagliostro en versión fiambre que debe encontrar a sus asesinos y desde el mes de julio, Comisario Maltese.

La precuela.

La serie policial negra, Comisario Maltese, tiene algunos detalles no  menores que la hacen particular. El primero, el estar ambientada en la década del ´70, específicamente 1976 y por tal, seremos espectadores de esa particularidad, a estas alturas cómica, de ver a los policías vestidos de traje, corbata, cual si fueran Hermosilla y Quintanilla. Sumado al calzado, que es un tema, en lo personal que me obsesiona, porque para salir corriendo, saltar, volar, atrapar al malo, si andas con un zapato de suela tradicional, más bien tropezaras, caerás, resbalaras. Y qué decir en el caso de las series con mujeres policías, ya sea de las actuales o las antiguas, que van por la vida de tacones ¿quién se las cree? Por favor. Debe haber un listado de ellas en versión jubiladas y cojas, enorme.

El segundo detalle, es la ubicación geográfica de la serie. Cuando comienza la historia, el comisario vive en Roma, de ahí que les digan “romanos”, por un momento pensé que el tiempo me había llevado más atrás de los ´70 hasta el Coliseo, pero lo que sucede es que inicia en la capital, para trasladarse al meollo de la trama, en este caso, Trapani, Sicilia.

De tramas.

Aquello que atrapa y llamamos trama, está guardado, tras los azul encendido ojos del Comisario Darío Maltese, nuestro protagonista, quien trabajando en su ciudad natal, Trapani, tendrá que esclarecer un asesinato particular, además de continuar guardando cierta historia teñida de corrupción, trampas, mentiras, que provocó el suicidio de su padre, la vergüenza para él y su madre, y el tener que marcharse a Roma. Y que quizás ahora, pueda investigar y esclarecer la verita, verdad. Para dejar atrás las noches de pesadillas que lo llevan una y otra vez, a recorrer el pasillo de una casa, llamando a un papá que no responde.

El viaje a Trapani, tiene por motivo asistir en calidad de padrino, al matrimonio de su amigo, mejor amigo, el también Comisario Gianini Peralta. A través de ese viaje es que conoceremos un poco más sobre Maltese, como que no ha regresado a su ciudad natal, desde hace 30 años.

En esa larga data de vida lejos de casa, el comisario además de hacerse de este cargo, se casó, tuvo una hija, se separó y ahora vive el vínculo con la niña vía teléfono, ya que la ex emigró a Estados Unidos. En esas llamadas telefónica, ahondaremos en la humanidad de Darío, su ternura, el amor que siente por su niña, quienes hablan como si el adulto fuera ella y el cabro chico él. Es ella, la que en un tono, agudo, infantil, serio y muy maduro, además de comprender al padre, lo, regaña y le dice las cosas al estilo “al pan, pan y al vino, vino”. Y no nos olvidemos que la historia transcurre en 1976 y por mucha Europa que sea y el comisario por su estatus, tenga dinero para pagar las llamadas a su hija, las comunicaciones telefónicas no eran las ideales, por aquello de la interferencia, que la llamada se corta, que después discas y no logras hacer conexión.

En el viaje con rumbo a Trapani, conocerá a Elisa, una joven fotógrafa, que va a la misma ciudad. Obviamente que se echan el ojo mutuamente, sumado a que Elisa, que es alemana, es entradora que da miedo y por supuesto que se  “lo saborea” ¿quién no? Es que actor y personaje, están que se caen de guapos. Él que es un hombre atormentado, no acusa mucho recibo, más tampoco digamos que es ciego y no miró a la alemancita, es decir, como espectadores, sabemos que aquí habrá huevito que querrá ser comido. Suerte de algunas.

Al llegar a Trapani, para el casorio de su mejor amigo, se aloja en la casa de los padres del novio y en las horas previas al casorio, amenamente disfrutan el volver a verse, mientras comen, beben, rememoran otros tiempos y brindan por los prontamente casados y el bebé que viene en camino.

Hasta que llega el momento de hacer calabaza cada uno para su casa y suegros – padres y Darío, observan como los novios suben al auto, un LADA setentero. Como vista panorámica, el auto que se marcha por la vía, Sicilia enorme, blanca y majestuosa a lo lejos, Trapani a lo cerca, con árboles, la costa a unos pasos, Maltese extasiado observa el firmamento evocador, cuando también descubre que unos metros más atrás del auto de su amigo, una moto con dos hombres sobre ella, comienzan a seguirlos. Y en cámara lenta, la moto suma velocidad hasta alcanzar al auto, apostados por el lado del copiloto el ídem motociclista, saca una metralleta y dispara, dispara, no deja de disparar contra el auto, que queda varado en medio de la carretera. A lo que Maltese, corre hacia ellos, gritando, vociferando insultos contra los motociclistas, grita el nombre de Gianini, su mejor amigo, mientras dispara hacia las ruedas de la moto, con su pistola de policía. Sin lograr darles, los motociclistas escapan raudos.

Al llegar a la escena del crimen, Maltese constata que la novia está muerta y al acercarse a su amigo agonizante, éste alcanza a decirle algo sobre una carpeta que está dentro del clóset de su casa, para después morir en sus brazos. Ahora escuchamos los gritos de los padres, pidiendo auxilio, sumado a los aullidos de dolor….

En el funeral, el padre del muerto, le dice a Maltese que “no podrá irse de ahí hasta dar con los asesinos de su hijo”. Así es como Darío, pide el traslado a Trapani para intentar dilucidar ¿Por qué mataron al Comisario Ginanini Peralta?

Ocupando las oficinas de su amigo, en la policía de Trapani, inicia la investigación junto al que fuera el equipo del ex comisario. El haber sido el testigo de la masacre, le da puntos para que el Fiscal Leonci, lo destine como responsable de la investigación, más la colaboración de la Doctora Montano, la abogada que todo comisario debe tener de brazo derecho. Y desde el exterior de la comisaría, la cooperación de Elisa, la alemana a quien seguirá encontrándose y al novio de ésta, Mauro Licata, periodista, quienes trabajan juntos en el diario de “El eco de Trapani”, un medio que no teme decir las cosas como son.

Lentamente irán saliendo algunas pistas que no serán tales, sino más bien las intensiones de manos poderosas por finalizar la investigación y dar por cerrado el caso, mientras que otras ventanas abrirán por los costados, permitiendo continuar la senda. Sin olvidar que están en Trapani – Sicilia, donde sacar la verdad a la luz, no es gusto de los poderosos, generalmente mafiosos, dueños del poder político y económico, que les otorga atractivas ganancias producto del narcotráfico de heroína, la que ha entrado en gloria majestuosa al mercado italiano. Pistas van, pistas vienen y Maltese descubrirá que aquello de lo que le habló su amigo Peralta, mientras agonizaba, son las carpetas de una investigación, que éste hacía de forma personal y donde todo indica que el narco era el protagonista y quizás por ello, los motivos de su asesinato. No lo sabemos…. todavía faltan capítulos por exhibir.

Y de paso, será momento para que Comisario Maltese, descubra las verdaderas razones del suicidio de su padre ¿Qué pasó ese día? ¿Dónde está su amiga, con la que embarraron sentimentalmente a su padre? Todas estas incógnitas, hacen de “El romanzzo de Comisario Maltese”, la serie en boga que la señal de Tv Paga, Europa Europa, exhibe todos los miércoles a las 21 horas, con repetición los jueves a la madrugada y el domingo a las 19 horas.

En lo personal, podrá írseme el aire, la onda, la vida, todo, menos perderme un capítulo de “Comisario Maltese”.

De curiosidades.

Un dato curioso que descubrí, es que entre los personajes que forman el equipo policial de Maltese, está el pésimo actor, cara de puchero, que tiempo a, bastante tiempo a, hiciera fama y matrimonio, cuando interpreto al protagonista masculino en “Como agua para chocolate”. En esa cinta mexicana, hacía pareja con la actriz azteca Lumi Cavazos, con quien tras la pantalla del cine, contrajo nauseas maritales. El actor en cuestión lleva por nombre Marco Leonardi y la verdad sea dicha, muy italiano será y sin embargo, llegó tarde a todos los repartos de belleza latina, garbo y distinción. Para él solo alcanzó cara de puchero, altura mínima y la evidencia que en una década más, los jugadores arrancarían de su cabeza y con furia. Sumado a que los años pasan y en ese tiempo, Leonardi, abultó el estómago y la falta exagerada de otros 50 centímetros, le habrían ayudado a ocultar los defectos pero….

Pero no contaba con mi astucia, a la hora de reconocerlo ¿eh? Aunque reconozco que primero fue reconocer el nombre y ya dar con él, fue otro tema que requirió de indagatorias en las redes sociales, porque entre el antes y el después de Leonardi, miren las fotos que puse y echen un vistazo al que lleva una chaqueta de cuero roja y compárenla con fotos del ayer y sabrán que el tiempo pasa y sí que deja huellas. Y es que la atmósfera setentera, en la que está ambientada la serie, no le juega en lo absoluto. En fin, consideremos que esa década, en términos estéticos fue de lo feo a horrible sin escalas. Solamente un hombre guapo, altivo, tirando para hermoso, como lo es el actor y personaje, que interpreta, Comisario Darío Maltese, puede salvarse en esa década. Con esa pinta, esa delgadez que permite cual percha, vestir traje, terno, short, lo que sea y la distinción sumada a belleza, saldrá a pasear con él. Que guapura de hombre madre mía.

Otro que no canta nada mal las rancheras, en el conteo de guapos, es el periodista Mauro Licata. En su versión moro – árabe – italiano, está para recomérselo, sinceramente. Ahora que soy experta en italianos, puedo decir que Maltese y Licata, son dos ejemplos, “ejemplares”, que si usted quiere ser feliz y darse tacos de ojo, de paladar, de gusto y placer, hay que irse a vivir a  Italia.

En fin, ya sabe, está más que aconsejad@ para que no se pierdan esta serie descomunal, que además de entretenida, tiene ñeque, trama, drama, acción, seducción, drogas, sexo, balada italiana y por sobre todo mucho, mucho, muchísimo policial negro. Imperdible.

Datología
Qué: Serie de Tv Paga: Comisario Maltese.
Cuándo: Miércoles 21 horas, repetición jueves 03:00 am y domingo 19 horas.
Dónde: Señal Tv Paga Europa – Europa.

También te puede gustar...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *