Abrazo de árbol: Eucryphia cordifolia o Ulmo chileno.

* Por CRA.

Su historia entrelazada con la mía.
Recuerdo que conocí al “Ulmo” en Chiloé el año 2013. Fue realmente una poesía en movimiento, un amor a primera vista. De aquello que conoces para no olvidar jamás y que en su belleza, además dulce y hermoso aroma, sabes que será para siempre.

Mentiría si dijera que me acuerdo exactamente de su altura, del color del tronco, del de sus ramas. Sólo sé que tengo memoria para sus flores, que cual abejita me encegueció y seguí hasta dar con ese amielado y fragante aroma. Y cuando me vi frente a estas hermosas y pequeñas flores blancas, el flechazo era inminente y nunca más pude olvidarlas.

Recuerdo en cambio, que fue una mañana en la que vagaba por Castro, capital de Chiloé y leí un aviso en la plaza de armas, que contaba que en horas se llevaría a cabo la feria costumbrista. Y para allá fui a parar, bien en la punta del cerro estaba el lugar preciso y creo que el aroma de sus mieles, las del ulmo, son las que me llevaron hasta ahí.


La feria costumbrista da para que otro dia les cuente. Pero como los que nos convoca son los ulmos, solo puedo contarles que me costó llegar a la feria, pero en vez, me perdi en medio de un bosque, mullido bosque de aromas y abejitas. Y de pronto, quedé mirando fijamente a un árbol un poco más alto que yo (1.77 metros) que poseía unas flores blancas, como aquello de las flores de “novias”.

Embelasada quedé mirándolas hasta constatar que no era la única, ya que un grupo de abejas me invitaba a sacar las ñatas o cobrar una picadura en la punta de la nariz o quizás un ojo o a lo mejor una mejilla. Estaba realmente tan absorta mirando estas hermosas y aromaticas flores blancas, que el zumbido de las abejas no me produjo ninguna emoción. Y ellas, al darse cuenta, obviamente agudizaron el susurro para alertarme antes de.

Y en la más gringa o coreana, aprovechando que tenía mi cámara digital (todavía no usaba celular), las fotografie por fondo, frente y costado, cual paparazzi ante su victima. Es que son una poesía soberana y en movimiento.
De ahí en más creo que si me preguntan sobre Chiloé, tendría que responder “Eucryphia cordifolia o Ulmo chileno” jajaja.

Su origen.
Es originario de Chile y Argentina. Su hábitat natural a lo largo de la Cordillera de los Andes de 38 a 43 ° lat.S, y hasta 700 metros sobre el nivel del mar. Y viene de la familia de los Cunoniaceae.
También se ha introducido en la Costa del Pacífico Norte de los Estados Unidos y crece bien en Escocia. Está amenazado por la tala y la pérdida de hábitat.


Características.
Eucryphia cordifolia, conocido como ulmo o muermo, es una especie de árbol de la familia Cunoniaceae.

Es un árbol muy elegante con un tronco grueso y copa amplia y puede llega a tener más de 40 m de alto. Florece en febrero y marzo, según la latitud y la altitud.

Sus flores de color blanco-marfil contienen un muy apreciado néctar aromático, recolectado por las abejas para fabricar una miel que se comercializa como “miel de ulmo”. El fruto es una cápsula de aproximadamente 1,5 cm de longitud.

Madera: marrón claro a marrón, pesada, moderadamente firme, bastante duro y muy resistente a la descomposición. Se utiliza localmente para la construcción y muy ampliamente como leña.

Datología

Qué: Abrazo de árbol: Eucryphia cordifolia o Ulmo chileno.

* Quién: CRA.

También te puede gustar...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *