Domingo Ulloa: Vida y obra de un fotógrafo chileno.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Hace algunos años atrás, trabajé en el Archivo Central Andrés Bello, específicamente en la sección de fotografía. Era nada menos, la persona que recibía al público, generalmente investigadores quienes acudían en busca de imágenes para ilustrar sus libros y qué lugar que ese que posee una enorme  cantidad inusitada de ellas.

Así fue como además de aprender a tomar un libro, sacarle el polvo, lo mismo con las revistas,  llenéme de conocimientos en materias de fotografía. Muchas de las cuales son producto de donaciones que los mismos y grandes fotógrafos nacionales e internacionales, hicieron a la Casa de Bello, como es el caso de Antonio Quintana, Roberto Montandón, Gertrudis Moses, entre otros.

El caso que nos confiere, dígase Domingo Ulloa, es uno particular. Porque siendo fotógrafo, hizo fama más no fortuna, como profesor en la Escuela de Periodismo y en Arquitectura, de la Chile obviamente, además de ser el reportero visual, de todas las actividades culturales y sociales, que se realizaban en la universidad. Sumado a que tras conocer a Antonio Quintana, se transformó en su segundo a bordo, tanto como fotógrafo, como “la” persona que aprendió hacer con precisión las gigantografías que tanto Quintana, como otros, solicitaban para sus exposiciones o afiches. Y pues con la novedad que fue convirtiéndose en el indicado para estos menesteres.

Si bien no tuve el placer y honor de conocerlo en vivo y en directo, puedo contarles que aprendí mucho de sus historias, relatos de oídas, ya que transcribía las conversaciones que la directora actual del Archivo, Alejandra Araya, mantuvo con Domingo Ulloa, durante el año 2013 y que dieron fruto a un maravilloso libro, más bien compendio de “La danza en la U. de Chile”.

Y estas charlas con la directora del Archivo, fueron posibles gracias única y exclusivamente al destino, ya que como comentara Alejandra Araya, un día cualquiera, Domingo Ulloa fue al archivo a solicitar le imprimieran unas fotografías, de las de su autoría. Entonces cuando la directora lo reconoció se dijo: “no  lo dejaré ir así como así” y le propuso prestarle esas fotos si aceptaba conversar con ella. Y con esos valiosos audios, es que entré a esta historia, en calidad de transcriptora y así también fue la forma en la que pude, auditivamente, conocer a este gran personaje y enterarme de su interesante existencia.

Fue así como un día a la semana, Don Domingo, acudía puntualmente al archivo, para rememorar su vida a través de las imágenes, que no es por echar al agua su edad, pero el tiempo al interior de la Chile, fue nada menos que de tres décadas.

92 años tenía al momento de morir, harta vida que transcurrió a través de sus ojos, tantas historias. Los detalles que más me llamaron la atención de esas conversaciones, fueron su sencillez y el humor, bien irónico si lo sabías entender, que tenía. Un hombre comprometido, inteligente, progresista, de voz suave, de aquellos que algunos tildan de inaparentes, pero ¿Qué tal el ojo? ¿La capacidad de observación? No se le iba una y tenía una frase para cada situación, para cada persona que se cruzó por su vida…. que no sumaré no vaya a ser cosa que meta la pata jajaja.
“Don Chuma” o “El ciego Ulloa” hizo fotografías de ballet, pescadores, marinos, campesinos, de vagabundos y enfermos mentales, entre otros, recorriendo el país dejar registro, en especial, gente humilde.

La biografía.
Nacido en Santiago en 1925, Domingo Ulloa Retamal, estudió en la Escuela de Artes y Oficios, y comenzó su trabajo como fotógrafo en agencias publicitarias.

En el año 1952 fue el propio Rector Juvenal Hernández quien lo llamó y le pidió que se incorporara a la U. de Chile. Tras ese encuentro aceptó la propuesta y se convirtió en Jefe Técnico del Servicio de Fotografía del plantel, donde se codeó con otros grandes profesionales de la imagen, como Roberto Montandón, Antonio Quintana y Mario Guillar.

Participó de la más grande exposición fotográfica que se haya hecho en el país: Rostro de Chile, con 350 imágenes en gran formato, que se inauguró en 1960, recorrió buena parte del país e itineró por Latinoamérica, Europa, para terminar, en 1969, en Japón. Las imágenes eran tan grandes que tuvieron que idear un sistema especial para hacer las ampliaciones. Y es aquí donde la espertis de Ulloa, cobra vital relevancia en materia de gigantografías.

A raíz de las conversaciones que sostuviera la directora del Archivo Andrés Bello, Alejandra Araya, con Ulloa, es que se logró publicar un libro sobre sus notables fotografías de ballet (tomadas sin flash).

De citas.
“Ulloa fue uno de los fotógrafos claves de la segunda mitad del siglo XX en Chile. Durante su carrera no sólo registró las elecciones de 1970, sino que también logró captar los movimientos culturales de la época, siendo el ballet uno de sus puntos de mayor interés”.

Don Domingo, lideró el Servicio de Fotografía de la U. de Chile, durante tres décadas, desde los años ´50 hasta los ´80, en plena dictadura, que la cosa se puso caldúa y él un gran hombre, aprovecho su personalidad reservada para hacer menos ruido que nunca y no por ello, dejar de repasar detalle, tras detalle, el mundo podrido que le rodeaba.

El grandioso legado de Don Domingo Ulloa, permanece guardado, ojala que no demasiado empolvado, entre la Biblioteca Nacional y el Archivo Andrés Bello.

De conversaciones con Alejandra Araya.
Les comparto extractos de las transcripciones – conversadas, que mantuvo con la directora del archivo, Alejandra Araya:

– En 2013 Domingo Ulloa tocó la puerta de la Universidad de Chile pidiendo acceso a algunas de las instantáneas que él mismo tomó durante los años en que fue jefe del Servicio de Fotografía de nuestro plantel. Aquel hito marcó el recuentro del mítico fotógrafo con la Casa de Bello, su universidad: “Lo revitalizó mucho volver y estaba contento de estar aquí nuevamente”, señaló Alejandra Araya, directora del Archivo Central Andrés Bello, quien lo recibió y puso en marcha el trabajo que el Archivo comenzó junto a Ulloa, para develar el contenido de los más cerca de 70 mil negativos del mítico Servicio que se encuentran en el lugar. Su retorno a la Universidad gatilló además la edición del libro en su homenaje que recopiló su trabajo con el Ballet Nacional.

– Llevaban tiempo buscándolo en el Archivo Central Andrés Bello, cuando el fotógrafo llegó por su cuenta al lugar tras algunas de sus instantáneas. “Nosotros sabíamos que él era importante, pero habíamos perdido el contacto (…) Él se había ido de la Universidad en los ochenta, triste, porque estaba dejando una institución que quiso mucho y de la que se distanció por las circunstancias históricas y la intervención de los militares”, afirmó Araya quien reveló que para 2013, el fotógrafo continuaba llevando en su billetera el carnet de funcionario de la Universidad de Chile.

– Tras ese primer encuentro, Domingo Ulloa comenzó a venir semanalmente al Archivo Central Andrés Bello para trabajar en los negativos que el Archivo resguardaba del Servicio de Fotografía que tuvo la Universidad. “Para nosotros fue fundamental que él regresara porque nos permitió entender la colección. Entender la importancia del Archivo y su organización. Se sabía de memoria las fotos, nos ayudó a corroborar fechas, lugares y a contextualizar ese material que teníamos”, detalló la directora del Archivo Andrés Bello, quien destacó que en el lugar resguardan el archivo fotográfico -producido en Chile por sus fotógrafos-, más antiguo a nivel nacional.

– Al tiempo en que trabajaban sobre los negativos, Alejandra Araya lideró la edición de un libro en homenaje al fotógrafo, el cual se tituló “Una proeza fotográfica Domingo Ulloa: imágenes del Ballet Nacional Chileno 1954-1967”, y el cual recopila escenas del cuerpo de baile en un período clave de su historia. El volumen fue lanzado a fines de 2014, y la ceremonia encabezada por la entonces Ministra Presidenta del Consejo de la Cultura y la Artes, Claudia Barattini, contó la presencia de miembros históricos del ballet fotografiados por Ulloa. “Me alegro mucho de estar aquí, y le agradezco mucho a doña Alejandra Araya que me haya sido ser importante otra vez”, dijo Domingo Ulloa ese día, bajándose del podio entre vítores y aplausos.

Sus trabajos.
Entre sus trabajos más destacados se incluye su participación en el proyecto “Rostro de Chile”, fotografía de paisaje y arquitectura correspondiente a Santiago de las décadas de 1950 y 1960; imágenes del Ballet Nacional de Chileno, los astilleros del Maule, fotografías médicas del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y retratos de Pablo Neruda, entre otros.
Durante su paso por la Casa de Bello, Ulloa se desempeñó también como académico en la Escuela de Bellas Artes, el Departamento de Diseño Gráfico y la Escuela de Periodismo de la U. de Chile.
Tras el Golpe Militar y luego de reiterados allanamientos a su hogar y de la deteriorada situación en que fue quedando la U. de Chile, Domingo Ulloa jubiló en 1983, poniendo fin a cerca de 30 años de historia en nuestro plantel.

Buen viaje Don Domingo, gracias por los conocimientos entregados.

Datología
Qué: Domingo Ulloa: Vida y obra de un fotógrafo chileno.
* Quién: Colomba Orrego Sánchez, periodista y transcriptora.

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