Sangucheria Marilyn.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Hace unos días atrás un querido amigo, en la más entrevistándome, preguntome cómo eran mis hábitos existenciales, onda cómo vivía. Y pucha caí aquello de Murphy atacando, a mi que me encanta, que ensoñó, sueño, con que soy famosa o le importo mucho a alguien y me tapa de preguntas, cuando estuve frente a la posibilidad, me tupí tanto, tantísimo, que le respondí puros equívocos.

Como por ejemplo, que más bien me consideraba una persona austera para vivir. Y o sea no es que sea Colomba la loca por las compras, porque de ropas guácala, odio, detesto comprármela, pero en materias gastronómicas, adoro comer y si bien no vivo en restaurantes todos los días de mi vida, porque tendría que dedicarme asaltar bancos, harto que salgo poh, a comer fuera con amigos y hasta sola. Ojala me estés leyendo y esta vez sí conteste tu pregunta.

Lo que pasa es lo siguiente, digamos que en cierto orden de cosas, no soy de quienes para alimentarse, necesiten ir a proveerse afuera, porque bien que cocino y hasta el momento nadie ha muerto con mis preparaciones. Y en materias de salir de comistrajos, pues sucede, supongo que igual que a todos, en dos versiones: la social y la descubriendo. En la social, si bien no me da lo mismo comer cualquier cosa, suelo abrir la mente y dejar que otros decidan, a menos que me pregunten o cuando invitan o sugieren, que no siempre sea la misma la que lleva el pandero poh. Y en materias de descubrimientos, ya sea de “picadas”, datos, curiosidades, comistrajos del oriente, del occidente, que la vera, verita sopa de cebolla, que la taiwanesa neta de las netas, que el mejor lugar para las carnes, que para el marisco, la verdura, etc.

Y del resto del tiempo, en que hay que seguir viviendo y comiendo, pues buena son las preparaciones caseras, en onda tradicional chilena, variaciones de la comida mexicana e inventos, que siempre son entretenidos y quedan bien ricos.

Entonces, si tuviéramos que rotular, diríamos que en esta ocasión les contaré de la Sanguchería Marilyn, que esta secccionada en “salida social”, con invitación de mi querida amiga y jefa, Javiera Moraga. Es decir, fue ella la de la idea, que lo sugirió y después pa colmo ¿Qué? Invito poh.

En materias de sanguches, digamos que en mi modesta opinión, considero que los chilenos son súper buenos pal pan ¿Qué no? Y en el ultimo tiempo esta tradición, tan tradicional de comer pan, de diversos formatos, tamaños, aliños, colores, sazonados con lo más diverso, original, vanguardista, tradicional, se ha transformado en moda. Como la Feria del sanguche, come hasta reventar, diversidad, variedad, pa veganos, carnívoros. Que está bien y no tanto.

Esta bien porque comer es rico y en la maldita moda, a veces inventan, crean, cosas ricas, interesante de probar, malo o no tanto, porque en esta moda del sanguche, se les ha olvidado que los materiales para prepararlos no hay que ir a buscarlos al extranjero. En todo barrio, calle, vecindad, comuna, pueblo, encontraras un sitio donde comprar el pan y ya lo que adentro metas, varia entre posibilidad adquisitiva, creatividad y hambre ¿verdad?

Pues bien, en Marilyn Sanguchés, nos encontramos con un local, ubicado en la mera esquina de Merced con José Miguel de la Barra, dígase el corazón del Bellas Artes, donde antes había otro local, súper taquillero, que al parecer lo fue tanto que cuando murió, nadie lo noto y ahí quedo…. ¿les dice algo El Ópera? Pero bueno, eso es tiempo pasado y pisado. Ahora está la sangucheria Marilyn, que tiene una propuesta diferente, tanto en lo que comes con la boca, como lo que te comes con los ojos.

Lo que entra por los ojos.
El local, transformado, diseñado, decorado, como si fuera un bar del lejano oeste, solo que en vez de mesas y sillas, pa chantar el culo, resguardado por pistolas debes encaramarte en unos amplios, confortables, pero altos pisos y los codos apoyarlos, dependiendo tu nivel de Manuel de Carreño, sobre la barra frente a tus ojos, porque las encontraras adosadas a los ventanales que rodean las calles De la Barra y Mercerd, como una central. En lo personal, siempre he tenido problemas con los pisos. De chica porque me sacaba la cresta intentando subirme, más de adolescente porque el culo era más ancho que el asiento y siempre, porque el equilibrio no es de nuestra familia y perderlo, caer con cuática, es ley en mi familia. Pero en Marilyn Sanguches, no pasa eso y realmente es la primera estrella que les anoto.

Son pisos no me pregunten cómo, porque de verlos juraría que son idénticos a todos, pero no, porque si bien son altos, son sólidos también y el asiento es grande o con la edad, el culo se me ha encogido jajajaja. No sentí en ningún momento la certeza que las bruces estarían brevemente en el suelo. Fue grato y más todavía al constatar que era eso o irse, porque no hay otra manera de comistrajear y empinar el codo. Para colmo de bondades, ese día que fuimos con mi Javi amiga, el local estaba plagado de buenos mozos oyeeee. Tenía uno al frente mio, otro más hacia la derecha. O sea que una que le encanta mirar el firmamento, si te lo adornan pues qué mejor. Porque tengo la impresión eso si, que esta sangucheria es un poco pensada para hombres, pero puchis con la pena, les informamos que la tierra esta poblada en un porcentaje alto de ¿Quiénes? Mujeres poh.

Lo digo porque si bien los adornos eran pocos, el nombre como que te sugiere a alguien, que todos sabemos es de las mujeres más hermosas del mundo y simpática, controversial y bla, bla, pero al menos a mí me gustan los hombres y no había una foto de un señor para las ladys. Onda podrían haber equilibrado la balanza con los coprotagonistas de sus movies, con los amores de su vida, o sea que entre Kennedy, Arthur Miller o Dimaggio en el deporte, estaríamos mas que contentas ¿Qué no? Igual da lo mismo porque uno va para alla, a estar en un lugar agradable, fresco, para las épocas estivales y a comistrajear y beber.

Lo que entra por la boca.
En materias gastronómicas, Marilyn, tiene implícita una propuesta que la hace distinguirse, para así atraer publico y que consiste en que los sanguches todos, tienen un precio base $5.800 y de ahí te aclaran que todos los sanguches se sirven acompañados con papas fritas al limón y perejil, pero que si tu quieres hacerle modificaciones, ahí el taxímetro comienza a correr.

Por ejemplo puedes pedirte un Salmón a la parmesana, servido en pan croissant o tradicional o integral. O sino un Lengua a la italiana, Hamburguesa a la suiza, Pollo a la española, Plateada a lo pobre, el Crudo juliana, lo sirven en pan ciabatta. Después hay Mechada de las chacras, Pernilhado, Huachapalta, Barros Jarpa superior, Churrasco tradicional y verdurino. Si como viene, lo encuentras magro, onda como la hamburguesa a la suiza, que es carne de hamburguesa con cebolla caramelizada, tomate salteado en aceite de oliva, queso gruyere y tocino crocante, en pan brioche, quisieras echarle un “extra”, las alternativas son para todos las mismas: palta, mayonesa, tomate, cebolla, salsa de oliva, mostaza, miel, ají cacho de cabra, ají verde, salsa de barbacoa y mayonesa betarraga para los veggis.

El resto de los insumos son de gluglú, dígase cervezas, que tienen de un cuanto hay, también bebidas, postres como Pie de limón, Cheescake de frambuesa o Torta milhojas. Y para pasar el dulce, nada mejor que un café expresso, cortado o un té.

En materias de diversidad de cervezas no les exageraba cuando decía “un cuanto hay”, porque está Corona extra y light, Stella artois, Budweiser, Negra modelo, modelo especial, Leffe, Hoegaarden, estrella Damm, Carlsberg, Kustmann torobayo, Kross Stout, Goose island, Gosse Honkers ale, Goose weat ale, cusqueña, tribu americana pale ale, tribu bautismo y tribu summer ale.

Porque la verdad, desde los tiempos mozos cuando comer sanguche no era tan fifi, sino que parte fundamental de la alimentación de las y los chilen@s, el que no la acompañaba con una shop, lo hacia con una bebida de gas, porque como que la grasa de los interiores del sabroso pan, requieren del liquido fresco, frio, que diluya y dirija al estomago el bolo alimenticio y en la oda a la satisfacción, largue el buen flato jajajaja. Obvio que en versión modosos no, pero si estás en confianza, expulsarlo bien sonoro y alargado, es una poesía que el estomago agradece fraternalmente ¿Qué no? ¿o me salté alguna página del Manuel de Carreño?

La vez que fui con mi Javi, el par de originales comimos ambas la hamburguesa a la suiza, que estaba poética, qué decir las papas fritas, muy ricas, crujientes, satisfactorias. Mi codo lo empine al son de mi amada Negra Modelo, que como dice su nombre es negra y si no lo sabe, mexicana. La Javi, como andaba modosa tomó una mineral.

Después como realmente me gustó mucho, fui con un amigo que hacia rato no veía y so pretexto de ponernos al día, qué mejor que en las lides que nos hicieron inseparables… comiendo. Y bueno, fue tanto lo que comimos y con tanto placer y de forma tan chancha, que al terminar panzones de un vergonzoso, pasamos por casa a tomarnos un agüita de limón para poder bajar el placer y recién ahí, poder conversar jajaja.

En esa ocasión, pedime una Lengua a la italiana y mi amigo, una Plateada a lo pobre, que eran tan enormes, que que quedamos casi del mismo tamaño tras ingerirlas. En esa ocasión, la ingesta líquida de él, fue de tribu Summer ale, que era bien rica y artesanal y yo, caté la Modelo Especial, que estaba tan buena que quise hacerle una reverencia, pero el peligro de vomitar era tanto, que mejor me abstuve, pero reitero, era poética.

Y como les conté, a menos que quieran hacer correr el taximetro, Sanguchería Marilyn, no es expensive, sino más bien normal. Porque aunque la primera vez que fui, mi querida amiga Javi, pagó no sentí que le dejé magra la billetera. Y la segunda vez, mi amigo, que fui quien lo invitó, nomás no quiso porque es un caballero chapado a lo conservador de lo tradicional, pagó y todavía somos amigos.

O sea poético, repetible varias veces, o al menos las 12 versiones de sanguches, para después volver a comenzar. Lo que se dice, recomendado con la boca y los ojos abiertos.

Datología
Qué: Comentario de sanguches Marilyn.
Dónde: Merced 395, Santiago,
Cuándo: De lunes a domingo.
Horario: De 12:20 a 22:30 horas.
* Quién: Colomba Orrego, editora del portal.

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