Serie de Tv Paga: “Deux flics sur les docks o Sangre en el puerto”, en TV5Monde.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

La escenografía es un puerto. Podría ser Marsella, no se sabe, exactitud sobre el tiempo y espacio no hay y sin embargo, la serie “Deux ficls sur les docks o Sangre en el puerto”, transcurre apacible y agradablemente.

De hecho desde que la encontré en TV5Monde Amerique Latine, me atrapó y eso que el protagonista es detestable. Algo había en él que lo encontraba conocido, parecido a, busqué y di con la respuesta. El Comandante Faraday, es nada menos que Jean-Marc Barr, el seudo símbolo sexual de los ´90, que se empiluchaba cada que podía y tenía harto sexo, en altamar, con la dientona de la Rosana Arquette.

En lo personal, no vi la película cuando era la espuma del mar, sino que mucho tiempo después y me pasó igual que con esta serie… encuentro que Jean- Marc Barr, debe bajarle varias, varias, rayas a su ego, porque es tanto, que desagrada ni bien aparece en escena.

Por suerte en esta serie policial contamos con otros actores masculinos, a quienes echarles el ojo, porque la verdad, confesemos que si no hay objeto del deseo, como que el enganche es menor. Obvio que los estímulos pueden ser diversos, tan banales como que me gusta el actor, como que amé la historia, el guión, la trama.

En este caso, los aplausos los saca a coro, el actor que interpreta a Wincker, el compañero policía del Comandante, insoportable de egocéntrico, Barr. Mi enganche visual lleva por nombre, Bruno Solo, y espero que esté bien solo, para algún día no tan lejano, llegarle jajaja.

Pero en materias de series policiales y francesas, que todo indica es la miel de mi vida, en estos momentos, hay que decir que es bien buena. ¿Por qué es buena?, porque tiene ritmo, porque tiene trama, intriga, la resolución de los asesinatos no es antojadiza, a veces he logrado descubrirlo antes que la policía llegue. Que también será que alguien dice que eso es un mal dato, pero le contesto que tengo tanta serie de misterio y policial en el cuerpo, que puedo hacerlo sin que por ello, mi astucia acabe con la calidad del programa.

Como suele suceder, la antojadiza frecuencia en la que trasmiten la serie, es tal, es decir, más bien llevada por los estados de ánimo de la señal TV5Monde Amerique Latine, a la que quiero mucho, pero por la misma mierda por qué no la dan regularmente cresta, re cresta.

Es decir, que no puedo decirles que todos los días equis, a la hora señalada, dan “Deux flics sur les docks o Sangre en el puerto”, pero aquel que como yo, sea cauto, paciente, verá que de tanto en vez, al menos dos veces al mes, emiten dos capítulos. Y son tan buenos, tan sabiamente largos, que uno queda un poco contento ¿por qué poco contento? Porque sabe que después del último, dígase el dos, tendrá que volver a esperar otro rato.

Pormenores de la serie.
Como intenta ser una serie policial negra, la vida de todos los integrantes del escuadrón policial, en un momento u otro, saldrán a pasear.

Les cuento por si al ver no entienden mucho. Comandante Faraday, tiene un hijo sordo mudo, Lulú, que es un encanto, por disimular y no enunciar la palabra “guapo”. Y como es joven, también astuto, sumado a que estudia periodismo, al parecer también algo de cine. Todo esto gracias a que, por la casita en la que viven, que el sueldo del Comandante Faraday, no es despreciable, hay recursos. Entonces Lulú, es un elemento fundamental en la historia, que siempre cooperará o será de gran utilidad tenerlo de hijo.

Faraday, suma unos misterios sobre su vida personal, ya que la mamá de Lulu no está presente. Pero como si usted no se da cuenta a la primera, él encantado de la vida se lo dirá a la primera y media, que gracias a su atractivo irremediable, pese a que después que salió del agua y de acostarse con Rosana Arquette, perdió todo lo que se dice “la cabellera”, él es tremendamente sexy, inteligente, guapo, masculino, varonil, sin dejar de mencionar que viste como los dioses, qué porte, qué belleza, qué espaldas, qué trasero y por tal, nunca falta con quien ligar.

Debo declarar que todas estas porras, las emite el propio Comandante Faraday (Barr), en cada capítulo, que conste ¿eh? Porque a mí se me mueven las manos, pero para agarrar una pistola y dispararle un par de tiros. Qué manera de gustarme poco el hombre muy dog.

Y siendo bien mala, aquel trasero que no dejó a la imaginación en “Azul profundo”, parece que se lo comió un tiburón, porque ya no está tan frondoso como él cree, por más que lo mueve e intenta sacarlo a pasear, pero bueno, las ilusiones son personales y a veces, hay que dejar a los locos en su sintonía. Obvio, que no hablaremos sobre el hecho no menor, que estamos ante una serie policial, conformada por ¿quienes? Mmmmmm, ah sí, actores, a pesar que él cree que estamos en la pasarela viéndolo posar, pero…

Después viene la vida personal y privada de mi amado Wincker, que cual si el director y guionista de la serie, se hubieran inspirado en su apellido, este papacito tiene el corazón con agujeritos. Ya que tiempo a, su mujer, amore de su vida, murió de cáncer y él quedó solo, abandonado, entristecido hasta la médula y no pierde oportunidad para usar el trabajo, de policía, como vía de escape para ser asesinado, tiroteado, matado, en diversas ocasiones. Es lo más, no hay cosa que me guste más de un hombre, que además de serlo bien serlo, bien guapo, masculino, con todas sus partes bien puestas, tenga cara de romántico viajero. Y Bruno Solo, alías Wincker, la posee con todas las de la ley. Unos ojitos enormes y tristones, una mirada que de verle, dan ganas de correr a abrazarlo. Je t´aime Bruno Solo y ahora acompañado por mí.

Sumado a esto, está la detective, Fabien, que hará migas con Wincker, además de aguidizar las neuronas en la caza de asesinos. También ya que estamos en la era posmoderna, bien moderna, está el infaltable computín, que cuando todo parece se está yendo a la reverenda parte aquella, aparece con el dato de video, celular, cine, computador, redes sociales, que ayudará atrapar a los malos. Obvio que no todo es miel sobre hojuelas, porque está la Cheif Inspector de Policia que es una mujer, guapa la mujer, de piel bien oscura, que no deja pasar ninguna. Estas piedras son más para mi amado Wincker, que para Faraday, porque el primero, como ya les comenté le encanta hacer malabares para terminar muerto y enterrado junto a su mujer.

Otro detallito que se me estaba escapando, que le da sustancia al asunto y que marca en misterio negro, es que Wincker, tiene un amiguito, el partner, de la infancia. Cuando los dos eran pobres y honrados, Bazza Swaty, quien en todos los capítulos de la serie, le gusta meter las ñatas. Porque cada capítulo de la serie cuenta una historia diferente de asesinatos o asesinato por resolver, pero Bazza, tiene el don de estar de una otra forma, metido hasta el cuello ¿por qué? Porque a diferencia de Wincker, decidió tomar el camino errado de la vida y si bien está podrido en plata, ese dinero “no es bien habido”. Más bien es bien robado, lavado, snifiado, fumado, scrachado. Es un mierdita, que coopera para dar tensión a la acción, ya que mi amado corazón con aujeritos, Wincker, pueden pedirle todo, sobre todo morir, pero traicionar o fallarle a sus dos mejores amigos: Bazza y Faraday, eso si que Nunca.

En fin, una poesía, creo que tendré que repensar en mi horizonte de vacaciones y enfilar para Francia. Hubo un tiempo que los franchutes se me sentaban en el hígado, pero ahora último, sumado a tantos factores, sobre todo las series policiales que logro encontrar en TV5Monde, he cambiado de parecer. Y aunque sea en versión ensoñación, creo que no sería malo visitar ese lugar y enamorarme en cada esquina, de aquellos hombres y sus misterios.

Datología
Qué: Serie de Tv Paga: Deux flics sur les docks o Sangre en el puerto en TV5Monde.
*Quién: Colomba Orrego Sánchez. Periodista, transcriptora y editora de Hoy en Santiago.
Cuándo: Dos veces al mes.

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