Hoy en Santiago: agradecimientos y el mejor 2018 para tod@s.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

El sábado pasado caí inexorablemente en cuentas, que el año viejo se estaba marchando y no podía dejarlo ir, sin decir algunas cosas. No aquello de rituales para el advenimiento de las buenas vibras y energías, sino más bien agradecer y desearles, a nuestros lectores y lectoras, qué decir a nuestros colaboradores, los más sinceros y portentosos parabienes en este 2018. Así como también esperar que sigan leyéndonos, corriendo la voz y compartiéndonos.

El ombligo.
En lo personal, Hoy en Santiago.cl, significa tanto, tantísimo, como no llegan hacerse una idea. Desde que su creadora, Javiera Moraga, me invitó a colaborar (2016), mi vida se transformó en lo más cercano a una poesía en movimiento.

Siempre quise escribir en un sitio como éste, tener la libertad de expresar mis ideas, mis gustos, ironías, comentarios, pensamientos, reflexiones y no tener un editor, como sucede en todo medio, que esté hinchándote con que “aquello no, porque sino los auspiciadores nos van a comer vivos”, “que no digas las cosas así porque esto y lo otro”. Y es que no se puede vivir alzando el tercer dedo todo el rato poh.

Por algo, el CV en el prontuario de mi vida como periodista, es tan corto como efímero ¿y qué tanto? Porque la escasa experiencia hizo que sacara por conclusión que “detesto a los de mi gremio” jajaja. Exceptuando cinco, siete, ya onda generosa, sumamos quizás diez.

La primera en esa lista de máximos journalistas, es sin lugar a dudas, Javiera Moraga, que es la única culta, inteligente, que lee a Shakespeare en su lengua original, que lo recita, que además tiene un poco de poeta, escribe cuentos, la mejor del universo y sus cercanías. La persona más energética y creativa, capaz de dar a luz a Hoy en Santiago.

Y cual si la felicidad no fuera suficiente, sucediose que este 2017, mi Javi, Javiera, me solicitó no sólo colaborar, sino que además tomara las riendas del portal. Casi me caigo de culo con la propuesta. O seaaa creo que nadie ha tenido tanta confianza en mí. Y aquí estoy intentando estar a la altura de las circunstancias ¿qué tul?

De agradecimientos y agradecimientos.
Desgranando los parabienes y los thakyou, no seriamos nada como portal, como Hoy en Santiago, si no tuviéramos lectores, compartidores, comentaristas ¿verdad?

Entonces para no debatir sobre ¿qué fue primero si el huevo o la gallina? Las gracias por continuar leyéndonos, compartiéndonos, comentándonos y muchas veces pasándonos datos interesantes, son para nuestros seguidores, lectores, compartidores, consejos abiertos, amigos, familiares, todas y todos.

Me encantaría enumerarlos, a cada una por su nombre, el de pila, el apodo, el cariñoso, pero nos amanecemos y que bueno jejeje. Y sin embargo los agradecimientos se amontonan y quieren llegar tanto para los que nos leen de principio a fin, los que llegan al tercer párrafo, los que leen los titulares. Para los que miran y comparten, para los que leen, miran, comparten y además opinan. Para todas y todos ustedes me saco el sombrero y les hago una reverencia.

De editora.
Y en mi nuevo rol 2017 marzo, de editora general del portal, tuve que ponerme a pensar en qué temas sumar, qué cosas interesantes buscar y divagando sobre la inmortalidad del cangrejo y otras vainas, se me ocurrió que a Hoy en Santiago, le vendría de rechupete sumar más colaboradores. Más personas con vueltas interesantes para aportar.

Entonces me acordé que tenía de amigo virtual, en Facebook, a un máximo de las letras, que su perfil lo tenía tapizado de historias interesantes, sobre Santiago. Historias de barrios, de casas, de lugares. Todo muy bien investigado, qué decir escrito, con sus fotos, una chulada dirían en México y una poesía diría yo. La persona en cuestión era nada menos que Vólker Gutiérrez Aravena.

La cascada de agradecimientos.
– Vólker Gutiérrez Aravena.
Como les conté a Vólker, lo conocí virtualmente por FB, leía sus escritos, algunos relataban historias muy históricas, algunas con un trasfondo musical, otras un tanto más personales (las menos la verdad y son tan re contra buenas oyee). Y la verdad es que me encantó su onda – estilo, en versión red social.

Y como siempre me he caracterizado por ser patuda, sentí que si éramos amigos en FB, pues ya estaba más del 50% caminado. Entonces le escribí por interno contándole de Hoy en Santiago e invitándolo a colaborar con sus escritos.

Me acuerdo que cuando lo conocí en vivo y en directo, le conté la anécdota sobre cómo llegó a ser colaborador y siempre me la desmiente, argumentando que accedió a la primera…. pero. Pero obvio que no, porque Vólker, es una persona muy ocupada, como todos pues. Si aquí el que tiene tiempo para algo, es porque no trabaja jajaja.

El asunto es que hice el ofrecimiento en abril y al no recibir respuesta, pues contraataqué en junio y ahí fue que sucedió. Supongo que habrá pensado “ah que empeñosa la cabra”. Entonces comenzó la poesía. Porque cómo les cuento que el señor Vólker Gutiérrez y sus escritos todos, encajan mil por ciento, en el perfil que quería darle al portal, onda así que ni mandado hacer.

Y aunque le carga que le echen flores, tengo que decir que Vólker Gutiérrez, es la estrella fugaz que llegó a iluminar el portal. Supongamos que es una estrella oriunda de Tiltil, para mí de todo el cielo y desde ahí, nos mira. Y en lo personal, me orienta y aconseja, lo que se dice “seco”. Y ojalá que continúe iluminándonos con sus escritos, por los siglos de los siglos, revolución.

– Tamara Norambuena.
A Tamara Norambuena, llegué porque la leía en el FB, me gustaba aquello que tienen sus letras que más allá de los colores políticos y la sinceridad con que las expresa, lo hace casi siempre desde el orgullo de pertenecer a Pudahuel. Y de hecho, desde ese lugar, es que nos ha deleitado con historias personales y comunales sobre Violeta Parra y a raíz de la triste partida de Viglietti. Estoy, estamos, muy contentas (os), de tenerla en nuestras filas, esperamos que sigan multiplicándose sus escritos, que por estos lares estaremos más que felices de recibirlos.

– Bosco Camilo González J.
A Bosco González, a veces siento que lo conozco de toda la vida, que nos unen historias vascas jajaja. Y sin embargo, el vínculo es un tanto reciente, sumado a amigos en común y que con tiempo y comistrajos, fuimos estrechando la amistad y ya que estábamos, un día me dije ¿y si le invito a colaborar? Porque sería obviamente, un colaborador estupendo, pendo, estupendo.

Desde su visión del mundo, distinta a lo habitual y por tal interesante, nos habló para el 11, de la marcha al revés, la visión personal, en versión homenaje que escribió por la muerte del #Anticristo. Después sobre la Violeta Parra y sobre sus áreas profesionales actuales, como lo es la etnohistoria y la visión desde las regiones nortinas del país. Y espero que desde todas las perspectivas, horizontes, tenga muchos más temas, ideas, proyectos, para compartir con Hoy en Santiago y quiera seguir publicando con nosotros.

A los que nos nutren de información.
Aquellos que nos mandan informaciones al portal, que nos llaman, nos comentan por interno del FB, a las agencias de comunicaciones, a los lazos que uno va estrechando. Queremos agradecerles a todas, todos, todos, todas, de todo corazón porque realmente somos felices de haberlos encontrado, que lográramos afiatar este vínculo, sigamos construyéndolo durante el 2018.

– Casa de Los Diez.
El descubrimiento de La Casa de Los Diez, es total y absolutamente mío. Sé que estaban antes que yo naciera y que no los parí, pero por la cantidad de veces que pasé por aquella hermosa casa roja de adobe, que mironeando poquito, mucho, harto, bastante, a través de la reja de su puerta o de sus ventanas, me contaba historias sobre la que debió tener ese hermoso recinto. Para colmo, después supe que fue en sus años mozos de construcción, como lo dice su titulo “la casa de los diez”, escritores y poetas chilenos, reunidos a intercambiar sus letras. Demasiada poesía. Una suerte de comunidad Tolstoiana y la piel se me enchina de solo imaginármela.

Después llegaría el día que supe, ya no me acuerdo cómo, que estaba en plenas funciones, que habían abierto puertas y ventanas, que recibían público, que se impartían talleres, que se hacían fiestas y sólo pensé en que quería saberlo todo.

Nuevamente las redes sociales (good save redes), fueron la salvación y busqueteando por aquí y allí, di con sus señas. Casi que ha sido un amor a primera vista. Y la cantidad de actividades particulares, pintorescas, entretenidas, que se realizan en su interior. Sumado a conciertos de músicos exclusivines. En fin aquello de un poco de glamour que no le hace mal a nadie y menos a ese caserón que idolatro. Que se salvó que le echaran mano y transformaran en Mall o cosa otra horrenda.

Y bueno, desde ese entonces, Casa de Los Diez, Rocío Valero, en sus jefaturas, son mis adoraciones más adoradas y espero que sigamos trabajando juntos hasta el fin de los días.

– Cultura Mapocho.
Las rutas de Cultura Mapocho, siempre me han encantado. Llegué a ellas como persona natural y de ahí supe que si no nos ayudamos entre nosotros ¿quién sino? Así que con el mayor de los placeres cada fin de mes, estamos firmes expectantes al destino de sus interesantes, nutritivos de conocimientos y que sólo lo saben los que asisten, a esos wunderfull paseos, pero además de todo, el que pasea con los Cultura, se lleva un libro para la casa ¿que tal? Porque su propuesta es atractiva, entretenidas, diversas, interesantes, el que no aprende es porque ya nomás no le entra y difundir lo bueno, es nuestra ley. Sumado a que las actividades de los C. Mapocho, son gratis y culturizar sin costo, eso como que ya no se da.

– A la producción de productoras.
A MOS, que no gusta ser identificad (no pongo el género porque se enoja), pero esa persona es la mejor en busquetear informaciones en la web, los mejores datos, fiestas, eventos, actividades en derechos humanos. Un honor conocerl y tenerl entre nosotr@s.

– Centro Cultural Haroldo Conti (Ex ESMA).
Un poco de envidia me da cada que recibimos el informe de la Revista Haroldo. Envidia por la cantidad de actividades increíbles que realizan. Desde festivales de cine, teatro, conferencias, exposiciones, últimamente unas entrevistas buenísimas, que ya verán una que otra en el portal. Honor y gloria para este lugar, que desde el otro lado de la cordillera, han abierto sus brazos a Hoy en Santiago, permitiéndonos publicar y publicitar no solo sus actividades, que bienvenidas todas, sino también entrevistas y artículos, hechos por los periodistas de la revista Haroldo. Gracias infinitas. Ya saben que cuando vaya para Baires, serán los segundos (después del hotel), a quienes visite.

– Espacios de memoria.
Por qué será que lo que tienes más cercano, cuesta más hablar de ello. Los derechos humanos, las violaciones a estos mismos, el golpe de Estado en Chile, no olvidar, hacer memoria, justicia y verdad, son algo así como fundamentales en una sociedad. No por nada existe aquello de “Solo la verdad nos hará libres”. Y considero que si de curaturias hablamos, dejar fuera lo que pasó en este país, que lo marcó, nos marcó y marcará por siempre jamás, es intentar tapar el mundo, con un cabellito.

Y en esas intenciones de mantener viva la memoria, exigir justicia y verdad, el portal está siempre atento a todo lo que los espacios de memoria difundan. Ya sea a través de ciclos de cine, inauguración de exposiciones fotográficas, pictóricas. Ya sea desde Parque por la Paz Villa Grimaldi, José Domingo Cañas, Museo de la Memoria, Londres 38, Estadio Nacional, entre otros.

– Salas de cine: Sala K y Sala Sazié.
En aquello que se ha transformado en la Red de Salas de Cine, sin saberlo, ni pretenderlo, casi podríamos decir que Hoy en Santiago, ya forma parte de jajaja. Porque publicitando las carteleras interesantes de Sala Sazie de la U. de Chile y de Sala K, pues estamos lo que se dice en onda.

* Sala K, desde un espacio más que intimo, pequeño, que no tiene por ahora intenciones de agradarse, sino que más bien de proyectar material cinematográfico de la mejor calidad. Y si es de calidad, pues nosotros también queremos estar ahí.

Porque Sala K, es un proyecto de sala de cine particular, ya que una productora (Kiné) que se dedica a la postproducción de cine, decidieron un día que la sala donde proyectaban los trabajos realizados a los clientes, podría también utilizarse para exhibir cine, del bueno, buenísimo, escaso, chileno que dura poco en cartelera y del extranjero también.

Aquí me abanicaré, aunque sienta un tufillo irónico soplando sobre mi oreja algo como “el mal de Bourdieu”, pero a los Sala K, llegué porque soy amiga, muy amiga, de sus dueños ¿y qué tanto? Aquí no es que me abanico, soy su amiga de amistad profunda y honda. Me encanta que tengan esta sala de cine y que hagamos nexos, más nexos, en vías contar de las pelis de Sala K en Hoy en Santiago.

* En versión Sala Sazié, cine club de la U. de Chile, confieso que me sale el chuncho que llevo dentro, otro poco mucho de mi padre que estudio en la Chile y es que tengo una debilidad débil por la U. de Chile. Soy de aquellos que piensa que lo que ocurre en la Chile, es el reflejo del país. Y pues cuando el amor es azul o rojo, simplemente hay que sentirlo, gozarlo y profesarlo. En el caso portal, le profesamos las ganas de estar siempre presentes contando de las exhibiciones cinematográficas que tienen los días martes durante todo el año, a las 19:30 horas, en la sala que le da nombre al club, en el segundo piso de la Casa de Bello central.

– Centro Cultural Kirchner (Buenos Aires).
Nuevamente nos vamos a Buenos Aires. Aquí el contacto comenzó un día que buscando para ir a visitar cuando viajara hacia el otro lado de la cordillera, di con el CCK y encontré que era lo mejor. Les escribí para recibir sus informaciones de actividades, al tiro comenzaron a mandármelas y después les comente que las publicaba en el portal. Ahí la cosa se puso en tonos serios y el encargado de prensa de CCK me dijo que era un honor para ellos, que desde Chile, quisiéramos publicitarlos. Ahora estoy esperando que llegue el día de mi viaje a Baires, en compañía de mi jefa, Javiera Moraga, para ir casi a tomar residencia en este Centro Cultural, además de cobrarle el mate que Ricardo Pesoccini, (pechocho, espero sea), prometió invitarme cuando vaya para ahí. Dichosa es poco.

– La tv paga.
Ese es un vicio personal pero que entre cosa y cosa, permite compartir datos interesantes sobre películas y series. No sé si agradecerles tanto por aquello del monopolio en el que nos tienen inmerso, pero luego pienso las horas que pasé de chica pegada a la pantalla de TV y lo mucho que aprendí, las horas que alimenté de sueños, pese a los gritos de mis padres en “Colomba séparate de la tv y vuelve con tu familia”. Entonces siento que igual y sí vale agradecerles.

– SANFIC.
Que me hizo tan feliz este año. No solo por la acreditación sino por todo lo que pude ver y compartirles para que si querían, fueran a verle también. Estoy intentando que suceda lo mismo en versión internacional con BAFICI, Buenos Aires cine, si lo consigo ya lo sabrán. Mientras, gracias festival Santiago, nada para Sahie, todo para el cine ya sea en versión documental chileno, cine de todas partes del mundo.

Sin dejar de agradecer que gracias a este festival de cine, pude conocer a Matt Dillon, en vivo, directo, tocarlo. Quise nos fugáramos pero olvidé que no parlo inglés y pues fue difícil hacerle entender sobre las vías de evacuación. Igual le estampe un becho en su mejilla. Me miró con cara de sudaca rara, pero como es él, le perdono todo. Porque como bien dije ese día mágico…después de conocerte my love, puedo morir en paz y sonriente. Muackis.

En fin, ya saben.
Ya estamos a dos de enero, la vida continúa, pero si uno no hace estos altos necesarios y agradece la felicidad suprema, capaz que quién sabe qué. Y ojalá, quien quita y el día menos pensado nos encontramos por ahí en la calle y si estamos dentro de los doce primeros días de enero, pues nos abrazamos y si se pasó la cuenta pues qué tanto, nos apretujamos de todas formas. Pero mientras tanto, lo mejor del universo y otro cachito para cada uno y cada una de ustedes. Salud y revolución social, siempre!!!

Datología
Qué: Agradecimientos y parabienes 2018.
* Quién: Colomba Orrego Sánchez. Periodista, transcriptora y editora de Hoy en Santiago.

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