“Deep Water” la serie de Tv Paga.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

En esta ocasión la Tv cable de paga, en particular el canal Sundance Channel, nos trae una serie policial para rechupetearnos los dedos, yo estoy en pleno proceso y por eso pensé que sería generoso de mi parte compartirlo con tod@s ustedes.

La serie policial Deep Water, es de esas que uno cariñosamente titula como “joyitas”. Serie australiana, que consta de cuatro capítulos, cada uno de 55 minutos de duración que merece ser denominada como aquel objeto que brilla, brilla y reluce, debido a que es de esos programas que los interceptas, atrapándote al instante y no puedes dejar de verla hasta que termina y después casi lloras porque como todo lo bueno, tiene fin y después, volverás a quedar solo sin nada tan reverendamente bueno.

Del elenco, confieso que como es australiana, no conozco nada mucho, pero sí al coprotagonista, que me costó un poco reconocerlo, porque al igual que a mí, diría él, el tiempo nos ha pasado y en ese transcurso, hemos cambiado. Él, Nohan Tylor, actor nacido en el Reino Unido, pero que ha desarrollado su carrera actoral en Australia, de hecho lo conocí en una película donde interpretaba a la infancia de David Helfgott, un pianista australiano, que tuvo una vidita un tanto atormentada y sufrida y que en edad adulta, el personaje sería reemplazado por Geoffrey Rush.

El asunto es que “Deep Water”, se transformó en una serie que no dejé de verla, cuando comencé hacerlo. Tenía todos los ingredientes que hacía rato no encontraba, desde Testigos, la serie noruega. Dígase, buenos actores, un guión pulcro, mucha tensión, un punto claro de principio a fin, por más asesinatos que fueran sucediéndose, el punto de investigación era uno de principio a fin.

La historia comienza cuando Tori Lustigman, vuelve a Bondi, uno de las playas más exclusivas de Australia, a vivir con su hijo. Vuelve, porque ella nació ahí pero en algún momento se marchó e hizo su vida en Sidney. Hoy, Tori es policía y llega a trabajar al cuerpo de esa ciudad y al poco llegar, recibe su primera invitación a formar parte del equipo que tendrá que desenmarañar el misterio alrededor de un asesinato.

Obviamente que si es una buena serie policial, tiene dos opciones, simplemente nos remitimos al desarrollo de quién mató y por qué o metemos cuchara y tenedor a la vida del occiso, así como también a la del cuerpo policial. En este caso, podemos decir que la segunda opción es la madre de “Deep Water”. Ya que la agente de la policía, Tori, tiene una historia que irá develando, a medida que va avanzando el caso policial.

El caso policial versa sobre el asesinato de un joven, en su departamento, no hay testigos aparentes, la muerte fue bastante sangrienta y todo indica que podría ser pasional. También sabremos que el occiso era gay, quizás fue su pareja casual quien en un arranque sexual decidió asesinarlo. Llevándose algunas de sus pertenencias más queridas, como después, el hermano mellizo nos contará.

El personaje de Noah, en este caso el detective Nick Manning, aparenta ser un don nadie, un apocado, que intenta pasar libre por la vida, no meterse en complicaciones y sobre todo, no tener problemas con su jefe. Cosa que irrita poderosamente a Tori, quien es una polvorita. Así será como al principio este dueto obligado, trillara y le costará transformarse en una verdadera dupla. Sin forzar las cosas, como dicen por ahí, los procesos resolverán el asunto.

Sumado a la historia, está la escenografía de ese paradisíaco lugar Bondi, que realmente es de una belleza sin igual. Acantilados, un mar calipso hermoso, un mar con olas pero sin rocas, que favorece el deporte del surf.

Al poco andar, aquel hermoso acantilado, por donde puedes mirar a los surfistas capear olas, comenzará hablar y contar historias de muchos jóvenes, hoy desaparecidos, algunos aparentemente suicidados, que usaban las alturas para lanzarse al vació ¿por qué? Porque eran escoria, personas que no encajaban con la sociedad ya que padecían del mal de ser gay. Aquellas historias ocurrían en las décadas de los 80 y 90, cuando el mundo no quería aceptar que no todo tiene que ser blanco, negro, hombre y mujer, y como suele suceder a quienes son cortos de ideas, cuando algo no les parece, lo atacan esperando quizás, terminar con el error. Así fue como hace 26 años, se sucedieron en ese lugar muchos sucesos con causa de muerte, de hombres, sólo hombres, jóvenes, otros no tanto, pero que ante la certificación policial, aparecían como “suicidios” o “hechos accidentales”.

Así es como el asesinato de esta nueva persona, este hombre, gay, de origen iraní, en su departamento, comenzará a provocar similitudes en el olfato de la detective Tori.

Como es el personaje que no se queda callado, que busca más allá, que intenta encontrar respuestas, descubrirá al poco andar, con aquellos casos de “suicidios”, sucedidos en ese acantilado que es la vista del departamento del nuevo occiso. Un poco de búsqueda y la condición sexual de las víctimas, sumará otro dato en común con el presente y de ahí a sumar y sumar, un solo pasó.

En el camino, Tori, irá descubriendo por ejemplo, que muchas de esas muertes, fueron tildadas como suicidios o accidentes, más por no remover asuntos que a los altos mandos de la policía le incomodaban, que otra cosa. Pero para pesar y dolor de cabeza del cuerpo policial, Tori está metida en este asunto y su buen olfato, sumado a la historia que lentamente irá desenterrando, dará la energía, misterio, clímax a esta serie para transformarla de un asesinato, a una sucesión de hechos que podríamos titular de “muertes en serie”. Pero si les cuento más estaría restándoles la gracia a esta serie, que saber de más no tiene sentido porque lo más entretenido de una buena serie, es intentar atar cabos, a veces acertarle y en otras dejarse sorprender por cómo el guionista resuelve la historia.

Les aseguro que no quedarán defraudados, porque ya sea que alguna pista les diga algo y quizás acierten o bien queden atónitos como yo, al errar en la sospecha y quedar contenta, sorprendida y hasta hoy pensativa, de la forma de cierre de la serie. Lamentaré siempre, siempre, que solo duraran cuatro capítulos. Son de los programas que uno quisiera, se transformarán en temporadas de años y años, donde uno pueda gozar, volver a ser espectador de trabajos tan bien hechos, pucha caí.
Pero por mientras, búsquelo, sintonícelo y véalo, porque no se arrepentirá.
Totalmente recomendada!!

Datología
Qué: Serie de Tv Paga, señal Sundance Channel.
Dónde: Canal Sundance Channel.
*Quién: Colomba Orrego Sánchez.

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