Archivo de la Memoria Trans: “Esta se fué, a esta la mataron, esta murió”.

Hasta marzo del 2018 podrás asistir a la exposición “Esta se fue, a esta la mataron, esta murió”, en el Centro cultural Haroldo Conti, Ex ESMA, de la ciudad de Buenos Aires.

El Archivo de la Memoria Trans es un espacio virtual donde se comparten anécdotas, fotos, testimonios, cartas y crónicas policiales de la comunidad travesti, transgénero y transexual. Una colección que se considera un tesoro, ya que por mucho tiempo en Argentina hubo vidas borradas, fotografías que las familias prefirieron ocultar, y leyes y edictos que penalizaron y persiguieron sistemáticamente a las identidades trans.

Estos documentos, hoy preservados, sobrevivieron a la dictadura y a la represión policial en democracia. Con la ayuda de la fotógrafa Cecilia Estalles, comienza un trabajo de recopilación y digitalización de esta documentación, para su visibilización conservación y protección.

Al día de hoy, el Archivo contiene más de 5000 piezas y su acervo se va incrementando día a día. Montones de bolsas y cajas con fotografías, cartas y postales de viajes atesorados por sus dueñas van llegando a nuestras manos. Ellas no sólo conservaron sus recuerdos, sino que muchas veces han quedado al cuidado de los recuerdos de las que ya no están.
El acervo del archivo registra un material que comienza desde principios del Siglo XX, hasta fines de la década de los 90´s. Una suerte de construcción histórico-política colectiva de la comunidad trans/travesti por parte de las pocas que sobrevivieron.

En la actualidad, el Archivo de la Memoria Trans realiza capacitaciones en digitalización de imágenes, fotografía contemporánea y escritura creativa para las personas trans que trabajan en él.

Sobre el Archivo de la Memoria Trans.
Esta iniciativa surge de la necesidad de volverse abrazar, a mirarse, después de más de 15 es una reunión familiar con las compañeras que creíamos muertas, con las que nos distanciamos por diferencias o por el exilio; y con los recuerdos de las que, efectivamente, ya no están.

De nuestro pasado, atravesado por la exclusión y la violencia, quedaron muchas cosas pendientes, caídas o abandonadas en la urgencia por existir. Fotografías, relatos, diarios, revistas, objetos y todo lo que nos sobrevivió, dan cuenta de nuestra militancia antes de la militancia y del por qué hoy somos menos de 100 las que pasamos los 55 años.

Nuestra realidad siempre fue lucha y resistencia. Y un brillo intenso en los labios. Hoy, ensamblamos recuerdos para hacer el retrato de la amiga que no está. En la disputa por la versión real de la anécdota, descubrimos cosas, sutilezas que habíamos olvidado, pero que otra compañera guardó y que están en la órbita de nuestras estrellas.

Miramos con nostalgia, alegría y dolor hacia adentro para traer entre todas el olor del perfume que la caracterizaba; ese timbre de voz que era sólo de ella; sus gestos; su cuerpo; las anécdotas más tragicómicas de calabozos y policías; quién era que la bautizó para siempre con ese apodo que no figuraría jamás en un dni; el furor del traje para la gran fiesta de carnaval; la nueva familia en París, Roma, Villa Madero; los días previos a su muerte y las noches por Godoy Cruz, los Bosques de Palermo o el departamento privado. Rastros esenciales que se perderían sin en el ejercicio de la memoria íntima, subjetiva y que entre todas deviene en colectiva.

Estar juntas fue la manera que encontramos de resistir a las múltiples formas de violencia ejercidas por la sociedad civil y el estado. Mantenernos juntas es lo que hacemos para reforzar, mediante la construcción de este archivo, el poder de nuestros lazos.
En estas fotografías se vuelve más intensa la vida, a pesar de tanta muerte. Tal vez sea porque están saliendo a la luz, porque están renaciendo.

Este es el relato más próximo y verdadero que puede existir sobre nuestra comunidad, porque lo construimos nosotras, las sobrevivientes.

María Belén Correa y Pía Baudracco, una reconocida militante Trans fallecida, habían imaginado tener un espacio donde reunir a las sobrevivientes, sus memorias y sus imágenes. Preservar, la memoria de esos cuerpos que sufrieron los atropellos de la policía, el abandono del Estado y la hostilidad de la sociedad.

Tiempo después de la muerte de Pía, María Belén desde el exilio, funda el Archivo de la Memoria Trans, donde se reúne con sus pares que hoy están en diferentes partes del mundo.

Datología
Qué: Archivo de la memoria Trans: “Esta se fue, a esta la mataron, esta murió”.
Cuándo: Hasta Marzo del 2018.
Dónde: Centro Cultural Haroldo Conti, Ex ESMA. Av. Del Libertador 8151 – C1429BNB
Ciudad de Buenos Aires, Argentina

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