Frida: is the new black, de Ana Estay.

* Por Colomba Orrego Sánchez.

Hace un tiempo, mi querida amiga y directora del portal, Javiera Moraga, me contó la historia de una diseñadora amiga suya, que había hecho un libro de comics sobre su gatita “Frida”, su compañera fiel quien había muerto y que justamente en ese inmenso amor decidió hacer un homenaje en su ausencia.

La historia, me conmovió mucho, porque me encantan los gatos, así de volverme loca, también los perros, los pájaros, pero confieso que los gatos son mi absoluta debilidad. Considero que son de una belleza extraordinaria, estéticos, glamurosos. Sumado a esa independencia contraria a la de Pepe Lepuf que lo único que quiere es estar encima (y otras cosas) de la gatita, que por accidente tiñó su lomo con una raya blanca y pasó a ser confundida por otro tipo de origen animal. Porque a los gatitos, les gusta que los amen, alimenten, acicalen: dígase peinar, cortar las garras, estoy segura que odiarían les hicieran aquello de disfrazar como hacen con los pobres perritos. Pero odian, detestan, que los anden arrumaquiando demasiado, son ultra ecónomos a la hora de dar cariño. Aunque hay algunos que son mega cariñosos, la verdad es que tuve la fortuna de tener uno así, con el que dormía, vivía, veía Tv, a veces se sentaba sobre mis piernas mientras yo trabajaba, porque les encanta la quietud de quienes trabajan, para ellos o ellas, poder descansar sin ser perturbados con los molestos sonidos, estridentes, de los humanos. Y mi mollollo, al igual que “Frida” murió. Solo que yo no tuve tantos dedos para el piano y creatividad sumada, a diferencia de Ana Estay, la autora de “Frida: is the new black”, para haberle dedicado un libro de comics, una canción, una película, documental o cosa parecida.

Pero lo bueno es que Ana Estay, existe e hizo esta preciosura de libro, que más allá de los motivos, es un comics que se lee ligero, muy divertido, porque tiene un humor implícito de lo que nos ocurre a los “CAT Lovers” cuando somos a la vena “lovers cat”. Es decir, nos convertimos en adictos de los gatos, nuestros gatos y pasamos a ser sus mayordomas, sirvientas, la casa es suya y todo lo que en ella hay también. Pero cada cual con su amor y las formas de expresarlo.

Confieso como creo que ya comenté que no sé un naipe en materias de comics, he leído y visto pocos a lo largo de mi vida, onda Tintin, onda Ovelix, Archi y sus amigos, Periquita, La pequeña Lulú y Toby. Pero en versión chilena, confieso que jamás de los nuncas. Y me gustó que la primera vez, fuera con este cuento comics, que en realidad no sé si se le puede decir “cuento”, porque quizás estoy ofendiendo al género comics, pero me gustó, reitero, que fuera este comics chileno el dueño de mi primera vez en materias nacionales, tanto por temática gatuna, como porque fuera hecho por Ana Estay, que no están para saberlo, más yo sí para contárselos, pero la conozco desde que era una potrilla.

Es que el mundo es un pañuelo, ese fue el pensamiento que tuve cuando acompañada de mi querida Javiera Moraga, asistimos a la Feria de Libros de Primavera en el Parque Bustamante, hace algún tiempo, a retirar el libro “Frida: is the new black” que Ana Estay tenía para la Javi y venga que llegamos al stand de su editorial “Biblioteca de Chilenia” y la sorpresa fue inmensa.

El asunto para que no se queden con las ganas de echar tejido, es que Ana Estay, es y será por siempre, la hermana de dos de mis compañeros de colegio, de ahí nuestro vinculo. Y siempre pensé que ella más bien amaba a los perros, ya que eran las mascotas que tenían en su casa, pero siempre es lindo saber que uno puede vivir de una forma y después ampliar el espectro mascotiles, sobre todo cuando se trata de gatos.

Sobre Frida: is the new black.
Hablando en materia, les contaré que el comics está obviamente dirigido a públicos gatunos fanáticos, pero también a toda edad de esos públicos y quizás también, por qué no, a los públicos no amantes de los felinos pero sí del comic, porque más que mal cumple con los requisitos.

La historia está centrada en Ana y Frida, que son la humana y la gatita, donde obviamente nos vamos enterando al poco leer y mirar las viñetas, quién lleva el mango del sartén en esa casa. Lo cual, para quienes como yo viven esas circunstancias, se reconocerán de inmediato y si tienen humor, también se reirán.

Tiene toques que amplían aun más su circuito de lectores y que quizás a veces lo achica, para los que somos medio ígnoros, como yo, ya que el lenguaje utilizado para “Frida” es el inglés, será porque bueno, todavía fuera de los “miau, miau” no sabemos qué dicen. Entonces Ana Estay, resolvió ese hacer hablar a Frida, diversificándola al mundoi actual de los billingüe, donde las como yo, quedamos placé jajaja.

Es así como Frida, la gatita bilingüe, piensa y expresa, entre miau y miau en inglés, pero en realidad con la modernidad a cuesta, nadie queda fuera de la historia, porque si eres iletrad@ como yo en materias de otros idiomas, serán las ilustraciones de las viñetas, las que te vayan mostrando el camino al entendimiento.

Un gran plus del cuento, comics, historia, es que cuando estás mega metid@ en la historia, gozándola y riéndote de ti y de Ana y de Frida…..se termina, o sea es ligera, y audaz y además uno queda con terribles ganas de más oyeee.

Así que ya saben, si quieren regalársela a otros “CAT Lovers”, si andan buscando un regalo para niños y niñas que sepan leer, que además sean bilingües, están frente al producto adecuado. Porque como Javiera Moraga, pueden atesorarlo en su velador y que un día llegue su hija o quizás amigos de ésta u otros chicos y chicas y quieran leerlo. Porque “Frida: Is the new black”, es sin lugar a dudas, el obsequio perfecto.
Éxito para Ana Estay, tu libro comics, es una poesía.

Datologia
Qué: comentario libro comics “Frida: is the new black”, de Ana Estay.
* Quién: Colomba Orrego.
Dónde conseguir libro: Editorial Biblioteca de Chilenia.

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