Universidad de Santiago transfiere tecnologías y conocimientos a pequeños productores agrícolas.

Durante más de un año, académicos y productores se han reunido en las dependencias de la Universidad de Santiago con el objetivo de transferir conocimientos para generar mayor valor agregado a la producción agrícola de pequeños agricultores de la Región Metropolitana.

Con financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad, el proyecto busca capacitar a los agricultores en nuevas técnicas y la utilización de protocolos para producir hortalizas procesadas de alta calidad, además de la utilización de máquinas para el envase final. De esta forma incorporan valor agregado con nuevas ofertas, como hortalizas envasadas, que además conservan sus propiedades por tiempos más largos.

Estos nuevos productos están enfocados a consumidores que valorizan el ahorro de tiempo por cuanto las hortalizas ya vienen desinfectadas, lavadas y trozadas listas para su consumo. Internacionalmente se conoce a este tipo de productos agrícolas, como de cuarta gama (IV gama). Este es un mercado en continuo crecimiento, representando una alternativa atractiva para el consumidor final, por cuanto son productos que en su envase, mantienen su frescura, son saludables, de larga vida útil y con sus características nutricionales intactas.

El coordinador del proyecto, el profesor José Luis Palacios, señala que, por una parte se pretende que pequeños productores de la Región Metropolitana, mayoritariamente mujeres, accedan a mercados más rentables aprovechando su experiencia, pero agregando calidad y tecnologías, tomando siempre en cuenta las necesidades del consumidor final.

“De esta forma la universidad se abre a los pequeños agricultores, se les enseña inocuidad alimentaria, y la utilización de maquinaria. Luego se realizan mercados simulados hasta hacer la experiencia real de rentabilizar sus productos en mercados más exigentes”, indica el profesor Palacios. También añade que el proceso es interesante para la universidad, por cuanto le permite acercarse a la realidad de la Agricultura Familiar Campesina y sus necesidades en innovación. “Esta es una forma concreta de transferir conocimiento, pero también de transferir bienes de uso público, en este caso inversión en innovación con un alto componente social, donde la universidad seguirá acompañando en las siguientes etapas a este grupo de agricultores”.

Uno de los aspectos más complejos del proyecto, es que los productores están repartidos por todo el territorio de la Región Metropolitana. Para potenciar una identidad común, han decidido organizarse en una asociación gremial y diseñar una identidad corporativa en forma participativa, que con el tiempo se transforme en una marca reconocible en el mercado, que los productores en conjunto puedan utilizar y potenciar.

Teresa Hinojosa, productora de Colina valora positivamente la experiencia, como una oportunidad de analizar tanto sus productos como la forma de hacerlos más atractivos. También destaca que como pequeñas productoras el proyecto les ha permitido acceder a nuevos conocimientos, mejores procesos y a compartir experiencias con otros productores de la región. “En cierta medida nos saca del día a día y nos hace reflexionar sobre las necesidades de nuestros clientes, y de qué forma producimos mejores productos para consumidores que cada año se vuelve más exigentes”.

Datologia
Qué: Universidad de Santiago transfiere tecnologías y conocimientos a pequeños productores agrícolas.

También te puede gustar...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *