“Llora, corazón”, el libro que reivindica la canción cebolla en Chile.

La periodista, Marisol García, especializada en música y autora de “Canción Valiente”, acaba de presentar su nuevo libro, donde indaga en la historia de la canción sentimental, melodramática o como suele tildársele “cebolla”.

Esta investigación que resultó en libro, recoge las historias de Ramón Aguilera, Rosamel Araya, Luis Alberto Martínez, Lucho Barrios, entre otros cantantes de la música romántica.

Editada por Catalonia, “Llora, corazón”, surge de las entrañas mismas del desamor, aquel que da letra, música, coro y estribillo a esos temas que en más de una ocasión hemos escuchado.

Canciones que generalmente hablan de desamor, desengaño, traición. Esos temas ya están cumpliendo más de medio siglo en Chile, y que ayudó a tantos y tantas para expresar a pañuelo con mocos, aquella sensibilidad que afloraba por todas partes.

Fue, también, un estilo que experimentó la discriminación de clase, el desprecio de otros músicos y medios, tanto por su origen como por la cursilería de las letras y melodías.

La investigación de Marisol García.
Durante tres años investigó sobre el surgimiento de la canción “cebolla” que se topó con el auge de los boleros y el vals peruano. A través de las páginas de este libro, van relatándose las apasionadas historias de cantantes y músicos que formaron parte del cancionero popular de Chile de la segunda mitad del siglo XX y cuyos registros influenciaron a nuevas generaciones de artistas.

La conocida música “cebolla”, se instaló hacia los años ´50 en nuestro país y desde entonces nunca ha dejado de estar. Seguir la corriente de este estilo, según comenta la autora, “es permitirse cantar con un sentimentalismo sin pudores, más expuesto, atado al relato de la pasión como un drama que necesariamente termina mal, pero en el cual se insiste. Eso ha cruzado no sólo a la canción chilena sino, como se muestra en el libro, también a realizaciones locales de cine, televisión, novelas (y, en un período, también fotonovelas)”.

Los intérpretes del encebollado.
Ramón Aguilera -señalado como uno de los mentores de la canción sentimental, “cebollera”, sufrida-, Rosamel Araya, Luis Alberto Martínez y José Farías fueron apuntados, con el “estigma” de ser las voces del sufrimiento exacerbado ligado directamente a las clases más populares.

Lorenzo Valdearrama y de los precursores del vals peruano en nuestro país, como Lucho Oliva, Los Vargas, y legendario Lucho Barrios.

En 165 páginas divididas en cinco capítulos, la investigadora habla del cruce que la música “cebolla” hizo hacia la balada y el pop, donde aparecen Los Ángeles Negros, Zalo Reyes, Palmenia Pizarro y otros más actuales, como Los Vásquez, Santos Chávez y Damián Rodríguez.

Para García, el género “cebolla”, resulta una especie de radiografía a la cultura nacional, no sólo limitado por el gusto a las canciones de este tino, “sino también que a muchos chilenos les avergüence reconocer que la disfrutan.

Así que ya sabe, saqué del baúl los cassettes (aunque se nos caiga el ídem) y mientras lee este libro, que ya está a la venta, escuche esos acordes, melodías sabrosonas, con los que se puede hacer el aseo, acompañar el momento cuando nos aprieta el corazón o bien, bailar, corear y coreografear alguna fiesta, de esas que se multiplicarán en este mes de memoria y patria.

Datología:
Qué: “Llora, corazón”, libro sobre la música cebolla.
Dónde: En todas las librerías del país.
Editorial: Catalonia.
Páginas: 165.
Precio: $15.000.

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