In memoriam: Pedro Infante, cantante y actor mexicano.

Por CRA.

Un día como hoy 15 de abril, pero de 1957, murió Pedro Infante, cantante y actor mexicano. Del verbo, desaparecer, porque salió a volar en su avioneta y nunca volvió. De ahí nacieron varias leyendas que la avioneta cayó en algún lugar, que le dio cobijo, que no regresó jamás porque quedó desmemoriado y que vaga en estado salvaje por tierras lejanas.

A Pedro Infante, no llegué precisamente por las leyendas tras su muerte, sino más bien, por las múltiples películas que vi, todas trasmitidas a través de la TV local, de mi amada Guadalajara, Jalisco, México, donde tuve a bien vivir por doce años (1975 – 1987), tiempo suficiente para alimentarme en materias cinematográficas.

Además que fue el único género, que mi padre autorizaba para ver a destajo. Porque con el ítems telenovelas, siempre tuve uno que otro round. Pero si era cine, -aunque no cualquiera-, él me permitía dar rienda suelta a la imaginación y sobre todo, a mi manía de grabar diálogos y canciones –en cassettes-, que casi todas estas películas traían.

Era la época en el que el vanagloriado “Cine de oro mexicano”, estaba un poco desteñido y ya íbamos en plata, casi bronce. Eran tiempos, en el que en vez de teleseries, buenas eran las películas que se producían. Dramones para llorar y cortarse las venas. También eran los tiempos de música y canciones, interpretadas por actores, que muchas veces antes de serlo, comenzaron aullando (como decía mi papá), unos al son de la música vernácula (tradicional, de raíz), otros (década del ´50 y ´60) imitando los ritmos del rock, twist y lo que movía por Estados Unidos. Y es que era tanta la fama que estos cantantes atraían, que los productores los pensaron para actores y así llenarse los bolsillos de monedas. Dijeron ¿Qué tanto es tantito? Si canta bien, tiene carisma, encanto, está lindo o linda, cautiva a chicos y grandes, que también actué, baile y zapateé.

Porque en las películas de Pedro Infante, fueran estos los dramas más terribles, todos sumaban en el repertorio canto, baile, pellizco y acción. Su estilo era el de un mexicano de tomo y lomo, que lucía como nadie el traje de mariachi, o el de ranchero: con su buen sombrero, bigote, cigarro, harto tequila, bien a gusto acomodado en una cantina y por supuesto, siempre, siempre, cantando al amor, desamor, a los que se fueron, uno que otro que mató, aquello que se le conoce como “corrido” y que los méndigos narcos sumaron o “restaron” como “narcocorridos”. En el caso original, eran historias de hombres que llegaban a caballo (blanco), había buenos y malos, los segundos eran de temer porque hacían y deshacían con tierras y mujeres. Los otros, llegaban a arreglar los desastres y por tal eran merecedores de estas canciones, que narraban como el lugar había vuelto a la calma.

En estas cintas así como canciones, siempre existían oportunidades para hacer bailongo (baile), al son de la música el actor cantante aullaba o cantaba. mientras le cerraba el ojo a todas las guapas de la fiesta, casadas, viudas o separadas, que él no le hacía el feo a nadie.
En esas lides, Pedro Infante, deleitaba con su simpatía sin igual, con su voz, con su picardía, cantar y coquetear era su característica personal. Y por esas gracias infinitas que se gastaba, es que muchas mujeres cayeron a sus pies, otras nos teníamos que conformar con suspirar detrás de la pantalla de la TV. Era el prototipo de hombre mexicano, que cualquiera quería tener en casita, al menos por un ratote: encantador, simpático, sensible, coqueto, fiel (dependiendo la circunstancia), borrachón (que si no te quitan la nacionalidad mexicana) y juerguero (no andaba muerto, andaba de parranda). Pero las cosas de donde vienen, son hombres y por tal imperfectos, qué le va hacer uno.

Y en este placer nada culpable, a diferencia de las teleseries, en familia o en privado, lo fuimos transformando en un santiamentado culto al cine mexicano. Un par de veces fuimos a casas de amigos de mis padres, para ver las películas de Pedro Infante o las de Jorge Negrete, Pedro Armendáriz, las brillantes actuaciones de los Hermanos Soler, Sara García, entre otros.

Más que mal estábamos aprendiendo -en familia-, de este país maravilloso, que nos abrió sus brazos generosos, sin preguntar nada. Y fueron bastantes tardes de sábado o domingo, en familia, con amigos, con mis abuelos paternos que nos visitaban, que nos vimos concentrados en nuestras emociones, llorando a coro.

Como nos sucedió con la lacrimógena trilogía de “Pepe el Toro: Nosotros los pobres, Ustedes los ricos”. Que eran unas soberanas teleserie, con sus altas dósis de infortunios. Contaban con ciegos, abuelas en sillas de rueda, impedidas al mil por ciento, familiares malvados, otros ladrones, mujeres desalmadas que abandonaban a sus hijos para irse a comprar abrigos lujosos y andar en autos ídem y ser las amantes de hombres adinerados. La escala de muertes era alta, por consiguiente el bueno caía preso, donde le pasaba de todo, hasta que lograban demostrar su inocencia. El son de los niños abandonados, unos que lograban hacerse de una vida, otros que se descarriaban y era mejor no encontrarselos a niguna hora porque eran de temer. Y siempre, siempre, mucho amor, amor sentido y cantado como el inmortal “Amorcito corazón”, que Pepe el Toro le cantaba a su “chorreada”. Tristezas que obligaban a sentirse una cucaracha y la única medicina que lo curaba la cantina y sus tequilas.

Y como muchas de las canciones interpretadas por Pedro Infante, ya existían, se transformaron en el título de la película, por lo que en más de una ocasión mientras la historia se desarrollaba, el tema salía a colación. Fuera el género que fuere, porque había canciones para los románticos, boleros, rancheras o de cantina, versaban de amores, desamores, desgracias y afines.

Tanta era la devoción familiar por Pedro Infante, que cuando cumplí 15 años, mi papá, me regaló “El” álbum con los grandes temas de Pedro Infante. Un tremendazo álbum con seis discos de vinilos obviamente y sus 30 o 35 canciones. Eran vinilos obviamente, porque corría la década de los ´80. También se cae de maduro que el álbum todavía lo poseo y no le presto ni de loca, a lo más mostrarlo, quizás tocarlo.

Y hoy que se cumplen 60 años de su desaparición, muerte o ausencia, no puedo dejar de pensarlo, mencionarlo, escuchar sus canciones, rememorar aquellos temas estremecedores que tanto amé y que en versión canal “Las estrellas” dígase ex “Canal de las estrellas” o “Carnal de las estrellas”, Televisa pa que vayan entendiendo, trasmitirán todo el santo día lo que poseen de sus películas. En mi caso veré Amorcito corazón, escucharé Luna de octubre, suspiraré al son de A la orilla del mar, a la tarde pondré Nocturnal, le seguirá Cien años, Flor sin retoño y concluiré el día con Nube gris. Temazos para no olvidar jamás.

Y de sus películas, que haciendo el listado descubrí -descreída-, que las he visto TODAS, creo que es el actor – cantante, a quien le he sido más fiel y fanática. Las cintas que adoré y hasta hoy retumban en la retina de la memoria, están: Escuela de rateros, Pablo y Carolina, Escuela de música, Los Gavilanes, Pepe el Toro, El enamorado, ¿Qué te ha dado esa mujer?, Las islas Marías, El gavilán pollero, Sobre las olas, El seminarista, Dicen que soy mujeriego, Ustedes los ricos Pepe el Toro, Los tres huastecos, Cartas marcadas, Nosotros los pobres Pepe el toro, Vuelven los García, Los tres García, entre otras.

Algunos datos biográficos para compartir de mi Pedro Infante: nació en Mazatlán, Sinaloa el 18 de noviembre de 1917 (yea pa la revolución rusa) y desapareció el 15 de abril de 1957 (que hombre ordenado). Apareció en más de 60 películas y grabó 310 canciones. Se hizo acreedor del Oso de Plata por su interpretación del indio “Tizoc” (con María Félix, una de las cintas que menos me gustó) y al premio Globo de Oro, a la mejor película extranjera, otorgado por la prensa extranjera acreditada en Hollywood (que me vale madres).

Desapareció a los 39 años, cuando el avión que piloteaba cayó. Hay versiones que dicen que murió al caer en pleno centro de Mérida, otros que fue en alta mar, que vive en una isla en estado salvaje, que serán las ganas de verlo desnudo.

En 1924 se traslada a vivir a Guamúchil(ciudad que está dentro del Estado de Sinaloa), donde pasó su infancia y es por ello que se le conoce como “El ídolo de Guamúchil”. Desde temprana edad mostró talento y afición por la música, aprendiendo diversos instrumentos, ya que su padre era profesor de música y tocaba cada uno de los instrumentos que aprendió a tocar Infante. Estudio guitarra y llegó a formar una pequeña orquesta. Tocaba en los cabarets de Guamúchil, rancherías y pueblos cercanos. Cursó en Guamúchil, hasta cuarto básico, pero la necesidad económica de la familia, lo obligó a salir a trabajar. Pedro, fue el cuarto de quince hermanos, de los cuales sólo sobrevivieron nueve.
La vida amorosa de Pedro infante comenzó a los 17 años, cuando se convirtió en padre de Guadalupe Infante López, fruto de su primera novia formal. Después conocería a María Luisa León, quien lo convenció de viajar a Ciudad de México en busca de oportunidades ya que en Sinaloa, había conseguido reconocimiento como cantante. En 1939 se casa con María Luisa. Después vendría el turno de Lupita Torrentera, bailarina y actriz, con quien tuvo tres hijos. Con Irma Aguirre Martínez, mejor conocida como Irma Dorantes, tuvo una hija nada más. También se le ha vinculado sentimentalmente (lástima que sin futuro) con su compañera de actuación Estela Pavón, con la que habría sido muy feliz, porque era una mujeraza, buena actriz.
Si les gustó lo que les conté, su tarea será buscar sus películas, bajar sus temas y ver si lo llegan amar, con la misma devoción que yo. Y se suman a la memoria nostálgica de los 15 de abril.

Datología:
Que: Biografía de Pedro infante, cantante y actor mexicano.

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3 Respuestas

  1. Alvaro Rojas dijo:

    Me encantó esta nota, no tenía idea de este cantante y actor mexicano. Lo googleare.
    Gracias Colomba!

    • Hoy en SCL dijo:

      Jajajaja si, digamos que no es muy conocido en Chile, pero buscalo que sorpresas grandes podrás llevarte. Saludos!!

  2. Hoy en SCL dijo:

    Puedes buscarlo en google o bajar sus canciones Alvaro!

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