LA LA LAND: La tierra de los sueños.

Por Colomba Orrego

Hubo un tiempo en que a LA LA LAND, tendría que haberla titulado: Oda a Ryan Gosling: La La Land.
Pero ocurrió, que ese tiempo de alabanza al cine de Gosling, quedó enterrado o en el pasado, en la medida que él decidió claudicar y venderse a la factoría comercial. Cada quien con sus gustos y afinidades.
En mi caso (intenso), sentí que en esa acción dejaba atrás al actor que se preocupaba de la historia, del quién era el director, cómo era su personaje y en vez pensar demasiado en las lucas como si el cine “indie” gringo, alguien pueda pasar hambre con tanto verde en las manos, pero en fin.

La película que marcó el fin de esta oda, fue “Crazy, stupid love”. Que si la veíamos como lo que era, comercial, liviana, una comedia, cumplía con todos los ingredientes, pero para mí fue una purga de hora y media constatando cómo mi ídolo se vendía barato, barato.
En esa cinta, su personaje era tan opuesto a todo lo que me gustaba y me había convertido en fans, exageraba todo lo que odio y pensé que él también, como valorar y dar una importancia suprema a la historia, la caracterización de los personajes, que la humanidad por sobre la maldad este asegurada, no necesariamente cintas con mensajes de “Amor es” pero algo de sentido a este mundo mierdoso. ó de él en las otras películas, lejos comenzaba a quedar la idea del joven delicado, joven, hermoso,
Y se cortó la cadena de odas por Ryan Gosling.
Que sin exagerar creo en tiempo podríamos hablar de tres o cuatro nuevas películas, que por estos ojos no pasaron.
Y el que me lee dirá y ¿por qué esta pasó la prueba? Pues porque es un género diferente. Es netamente un musical y desde ese género, tenía realmente mucha curiosidad de verlo bailar y cantar.
A causa de mi añejo fanatismo, sé que le liga fuerte la música, que toca el piano, que tiene una banda (grupo de música), que sacó un disco, todo muy “indie” muy “alternativo” cuando esas palabras significaba mucho en su diccionario.
Y en donde cada uno de los temas de ese disco, fueron compuestas y musicalizadas por él.
Entonces, la curiosidad de verlo bailar, me desbordaba.
Porque alguien como Ryan Gosling, con esa estatura, esos brazos y piernas largas, buen estado físico, las acrobacias bailadas que podía hacer, eran dignas de admirar.
También será porque enganché un poco mucho, con la esperanza que quizás en este nuevo Oscar, la justicia se pusiera de su lado y lo premiara como pasó con cada una de las cintas que vi y que se llenó de Globos de Oro, pero no pasó de ahí. Porque a Gosling, a menos por las cintas que alcancé a verle, siempre le han quedado a deber en esta materia.
Pero después de ver LA LA LAND, siento que fue para mejor que no le dieran el Oscar, por esta cinta en particular, porque es un “musical” y en ese género las actuaciones, la historia como trama, no son precisamente los elementos en los que uno más se fija. Sí en la destreza física para moverse, saltar, bailar, sí para cantar. Como fue el caso de Ema Stone, que además de ser encantadora, linda, buena actriz, deleito al público con sus dotes artísticas y así fue nominada y galardonada con el Óscar. Porque hay que decir las cosas por su nombre, las películas musicales, son como las pornográficas (guardando distancia y echándome de cabeza por el comentario). Porque en ambas lo que menos importa es la historia y los personajes. En la primera lo fundamental es bailar y cantar y en las segundas sexo, sexo, sexo. Entonces que te distingan por una interpretación que no es de las mejores, más no por tu canto o baile, es como absurdo. Aunque quizás eso que sentí que su personaje era agradable y nada más, no se deba al género musical solamente, sino a que en su vía comercial, ha dejado sus verdaderas dotes actorales de lado y ya da poco de sí. No lo sé porque hace años que no le veo actuar. Pero deteniéndonos en LA LA LAND, como musical, es una película hermosa. Tiene una fotografía de lujo, no por nada se llevó el Oscar en esta categoría. Gosling y Stone, hacen una pareja de baile y canto divina, ellos son inigualablemente encantadores, lindos, simpáticos, encariñables, gozan de una confianza y amistad divina que traspasa la pantalla, pero al menos para mi, no se ve en la historia, amor. Que es lo mismo que noté en la última que vi de Gosling y donde hacía su primer dúo de pareja con Stone. Me pregunto si será que ella es muy joven y lo admira demasiado y él que no es un viejo, pero nació viejo y por tal se mueve en el mundo del cine hace más rato, la trata como su hermana, su querida hermana pequeña. Y aunque en esta historia eso no importa demasiado, después de verla y repasarla descubrirás, algunos detalles que saltan a la vista, como que entre ellos hay muy buena química, pero es de amigos, no hay tensión sexual, de hecho no existe una escena de sexo. Quizás porque como digo, es un musical y en ese género cinematográfico no hay espacio para ello, como tampoco para el drama, aunque aquí lo intenta por un instante y después recobran la memoria y descubren que es “la tierra de sueños”, donde todo puede pasar, lo bueno, sobre todo lo bueno y por supuesto lo que no te agrada o no se encaja, basta que cierres los ojos, toques el piano, cantes un tema y las historias se acomodan a tu placer. Porque lo que sí cuenta es que en esta tierra de sueños, bailes, bailes con la banda sonora, que es hermosa, cálida y que te invitan a bailar en la pista, en tu asiento, a bailar o flotar, que para el caso es lo mismo. Es una película muy bien pensada y realizada, para su objetivo: agradar al público y casi que salga bailando de la sala. Como deben haber sido las cintas de aquellos viejos tiempos como “Cantando bajo la lluvia – Singi´ in the Rain, de Stanley Donen y Gene Kelly”, en que todo se iba en cantar, cantar, bailar, saltar, cantar y cantar y ninguna otra pretensión. Obvio que el director Damien Chazelle, antes de nada es un fanático de la música, no por nada su anterior y ganadora “Whiplash” que trata de un baterista que las ve negras, en manos de su instructor. Debe ser un nerd, un joven nerd que ha vivido a través de las cintas musicales y que si no fuera porque sacó esposa, podríamos evidenciar que está locamente enamorado (y con razón) de J.K. Simmons, el verdadero protagonista de su ópera prima y de Ryan Gosling, ¿Cuál de los dos más hermoso?
Porque no están ustedes para entenderme, pero estoy segura que Chazelle vio “The notebook de Nick Cassavetes” tantas veces como yo y decidió que algo mucho de esa cinta, sumara a la relación de amor – pareja, entre Gosling y Stone, antes Noah y Allie. Yo sé mi cuento, tanto como que casi me aprendí los diálogos de memoria, obvio que sólo los de Gosling y juro, juro, que son muy parecidos, a los que tienen Stone y Ryan en LA LA LAND. Que no es un pecado en todo caso, supongo que todo fans en algún momento de su vida, quiere hacer lo que tanto soñó, estar cerca de aquello que amó y ensoñó. Yo lo entiendo. Hay dos posibilidades o estoy totalmente loca o tanto Chazelle como yo, estamos realmente perturbados de amor por Gosling. A saber. Pero mientras tanto y si es para entretención y creer que se mueven los pies, del cuerpo sentado en una butaca de la sala de cine, esta es la cinta perfecta.
Totalmente recomendada!!

Datologia:
Dónde: Cinemark, Cineplanet
Horario: 10:20 – 12:45 – 14:45 – 18:30

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