Baco: comida francesa+factor humano

Por Plinio, El Joven

Llegué como novio adolescente a la cita, adelantado como media hora, así que para no pasar frío con este clima tan extraño me dedique a caminar por las cuadras alrededor del depa, de la psicóloga. Ella apareció con una pinta a lo Greta Garbo, que ni les cuento, incluyendo la boina.
Quedaba claro el lugar, nuestros pasos se dirigieron raudos hacia Lyon Norte, al Baco, destacado restaurante de cocina francesa. Debo reconocer que sin ser un habitué del lugar, en cocina francesa es mi preferido.
Con la psicóloga comentábamos la última película del director Larraín, “El Club” mientras yo le contaba de mi tremenda sorpresa, cuando en una conversación, un católico decía al respecto, bueno, si finalmente son hombres como cualquier otro…, y la santidad tiene estas cosas, justificando la pedofilia. Yo traté de decirle que eso era un crimen aquí y en el cielo mismo, pero no me salió la voz de asombro y rabia. No logré entender entonces, que aún exista gente que justifica los horrores de las violaciones a los derechos humanos, de todo tipo; los que siguen pensando que en la ex Unión Soviética, Stalin no cometió crímenes; que la policía secreta del régimen tal, no es la misma policía secreta de todas las dictaduras; que la cárcel y la tortura por pensar diferente, es una acción de mentes enfermas, aquí y en la quebrada del ají. Si hasta el poeta que escribió su “CANTO DE AMOR A ESTALINGRADO” felizmente reculó…

Entre la conversa, yo me pedí mi copa de champagne, y ella insobornable su clásico pisco sour. divagamos saltando de una idea a otra, como si el mundo se nos acabara en el encuentro, ahí entendí eso de que la única medida real es el tiempo.

Cuánto se aprecia un buen servicio, en un país, en que no lo tenemos en tan sólo excepciones. Una preciosa muchacha de rasgos exóticos, silenciosa, sonriente y apareciendo en el momento preciso nos entregaba la carta, realizando las sugerencias necesarias para la elección. Ella se pidió un beff bourguignon y yo una ensalada de foie gras y pato, notables ambos, nos fuimos dulcificando, apenas susurrábamos respecto a lo rico de nuestros platos, de la gran carta de vinos nos pedimos un par de copas que maridaran con nuestra cena, hasta llegar al cielo o al postre con una tarta tatin con helado de vainilla tan buena como una que probé años atrás, en el Radisson del WTC. Junto al café apenas conversábamos tratando de no romper con palabras ese mágico momento, a la salida nos espera la luz de una buena luna en el camino.

 

Datologia

  • Restaurante Baco
  • Dirección: Calle Nueva de Lyon 113, Providencia
  • Reserva: Teléfono:(2) 2231 4444

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