Crítica gastronómica: Aires del Raco en Pirque

Por Javiera Moraga R.

Leyendo la última columna de Cristián Warnken –publicada el jueves 24 de diciembre- se me grabaron varias frases sobre el consumismo y los temas navideños. Pero como esto es una crítica gastronómica voy a rescatar lo siguiente: “A Leonardo (le gustaba) colocar en sus composiciones, entre ellas la de la Última Cena, gordos, flacos, gente eufórica, o melancólicos, una galería de lo humano, demasiado humano. Hoy habría tenido como modelos, en su mayoría, a obesos mórbidos y a anoréxicos (dos caras de la misma moneda), reflejos de nuestro mundo prisionero de la avidez y la bulimia”.

Y es que en temas de comida, probablemente no hay país más bipolar que Chile. Primero en todos los eventos que hay en diciembre la conversación de hombres y mujeres gira en torno a la dieta. Basta con ir a un cocktail para que alguien diga: ¡no gracias estoy a dieta! Y comience a contarte la última “receta mágica que encontró. ¿Por qué la gente no dice: “no gracias y punto”. Jamás he escuchado a una francesa o a una italiana estar a dieta. Esa palabra ellas la consideran de mal gusto y un tema lo suficientemente íntimo como para tratarlo en un evento social. Las francesas tomaran champaña en una fiesta y se privarán de otras cosas en la semana. Mientras que las italianas disfrutarán quesos y prosciutto sin culpa.

En Chile las cosas son distintas. Vienen las fiestas y la gente come, literalmente, como si el mundo se fuera a acabar. La verdad es que la comida es un placer que hay que aprender a llevar y disfrutar, sin culpas ni remordimientos.

En ese sentido, no hay nada que me guste más que tomar el auto y salir a explorar restaurantes ubicados cerca de la ciudad, sobre todo cuando están el caos y la vorágine en Santiago. O disfrutarlos en el verano. Mientras manejo veo el paisaje, converso con mi compañero de ruta, que será quien conduzca de vuelta si tomó pisco sour y vino. El aire comienza a sentirse distinto.

Y fue así, casi sin darnos cuenta cómo llegamos a Pirque. Maravilloso por el verde de esos árboles centenarios, por las casas coloniales, por el piar de las aves, que se aquí si se escuchan, por el aire puro, o más puro que en el centro de Santiago. Y fue así también como elegimos Aires del Raco para almorzar. Fue por azar. Pero debe ser una de las mejores elecciones por azar que hemos hecho en el último tiempo.

Corría un rico viento, pero preferimos almorzar adentro. Es una casa colonial que tiene ese olor a campo. Es sencilla. Me gustó ver cómo el lugar (a pesar de ser día de semana) se iba llenando poco a poco. Clientes que iban en busca de las recetas chilenas y la comida tradicional. El fin de semana –me contaba el mozo- tienen bastante público. Realmente este restaurante merece un aplauso porque lleva pocos meses abierto y se han hecho una gran reputación.

Ubicado en la calle Ramón Subercaseuaux 3162 , Aires del Raco es la apuesta de un joven matrimonio: Paulina Pérez y Marcelo Nowajewski ambos chef de profesión que llegaron, también por cosas del destino a instalar un restaurant en la zona (eso de la juventud y el destino también me gustó mucho).

Aunque su experiencia no es poca y ésta no es la primera incursión en el rubro. Por lo que pude averiguar este matrimonio tiene dos experiencia gastronómicas más que están actualmente en funcionamiento: “Il Benedetto delivery” de pastas en la Florida y “Kasai Suhi” comida Japonesa para llevar en Las Vizcachas. Ambos lugares son el referente gastronómico que los hizo pensar en dar una paso más adelante e instalar un restaurante más grande y con mayores pretensiones.

Comida tradicional con un toque gourmet es lo que presentan en Aires del Raco. Ese día partimos con un pisco sour tradicional, de porte moderado, seco e ideal para la ventisca. Y aprovechamos de picotear unas machas a la parmesana que estaban muy bien logradas. Como plato de fondo nos deleitamos con unos ravioles rellenos con mechada y salsa de pomodoro (las pastas son de fabricación propia). Mientras que mi compañero de ruta pidió un charquicán de papas nativas con solomillo de cerdo. ¡Delicioso! Antes que nos trajeran los platos de fondo seguimos mirando la carta: el pastel de jaiba también estaba para tentarse y así…varios platos. El postre fue una panna cotta con salsa de frutos rojos.

Inserto en un lugar donde la tradición de la comida chilena es una constante. El restaurante Aires del Raco tiene una capacidad para 160 personas y una amplia terraza que invita a disfrutar de la temporada estival. Amplio estacionamiento, rico aire y vista para desconectarse de Santiago y su estrés. Después de pasear un rato por la zona volvimos a Santiago contentos y felices. “La ciudad estaba llena de viejos pascueros inflables y el cosumismo banal”, como relató magníficamente Warnken.

Datologia

  • Aires del Raco
  • Dónde: Pirque
  • Dirección: Ramón Subercaseuaux 3162
  • Horarios de atención: lunes a sábado de 12:30 a 23:30 horas. Los domingos abren de 12:30 a 17:00 hrs.
  • Pagina web: www.airesdelraco.cl
  • Teléfono: 02-28546317
  • Consumo promedio por persona: $15.000.-

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1 Respuesta

  1. Gaby hales dijo:

    Excelente la nota de esta periódista.
    Buen dato para ir .
    Gracias

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