¿Quién dijo sushi?

Por Colomba Orrego

Hace muchos años atrás, cuando recién desembarcaron los restaurantes de comida japonesa en Santiago (que no es Chile), si la memoria no me falla, era sólo el que estaba en calle Merced, atendido por sus propios nipones y que por tal, mucha conversación no se podía realizar, a menos que dominaras la lengua japonesa. Eran restaurantes de reducidos espacios, usualmente una barra y nada más. Obvio que con la decoración más o menos semejante a un espacio oriental. Después el cocinero de ese local se separaría y pondría su propio restaurante en calle Monjitas. Años más tarde aparecería otro espacio gastronómico de la misma especie, en calle Marcoleta y pare de contar.

En cambio ahora, uno levanta una baldosa en la vereda y encontrará cientos de miles de pseudos restaurantes de comida japonesa, que más bien son con “sabor a”. Porque debo contarles por si no lo saben, que en esencia la comida nipona no son los sushi o los sashimi, dígase los Rolls y los cortes de pescado crudo, sino que en Japón a la hora de los ñamis (hambre) tienden a comerse unas sopas, con varias cosas flotando entre ellas algas, carne, arroz o tallarines y un huevito. O sino unas vasijas pequeñas con arroz blanco sin aliño, al que le van agregando sashimi, palta, pepino, jengibre, kanikama, pulpo, camarón. Todo esto, por supuesto servido y devorado, al son del palito de madera, que el que sabe entenderá que debe poner entre el dedo índice y pulgar. Les confieso que en esa materia, he estado siempre al debe con los orientales, porque la motricidad fina me falla al cien por ciento y si me dedico a tratar de sostener los palitos entre los dedos, obvio que los demás comensales devorarán la comida. Además que para qué nos andamos con snoberias, el que no pueda agarrar los palitos como corresponde, acuérdese que al nacer, casi todos, aparecimos con dos brazos y diez dedos, los cuales, perfectamente pueden hacer las veces de palitos o si es muy fifi (educado) pida los palitos para niños.

Pero volviendo a la comida, digamos que en la masividad de la especialidad nipona, la calidad, se fue al oriente. Tanto porque al chileno no les gustaba la apariencia de las sopas y los pocillos de arroz eran muy chicos y porque en definitiva extrañaba algo lo más cercano a la marraqueta, al pollo y su ají. Entonces los locales, que nada tienen que ver con Japón, decidieron darle el gusto al cliente y al masificar la comida. En otras palabras achilenarla.

Así es como con mi sisterna Manucita, encontramos desde hace algún tiempo un restaurante japonés ubicado en calle Román Díaz número 68, que si bien es todo lo antes dicho, dígase nada japonés, tiene los mejores sushis a la hora de hacer un ranking cuando se acerquen las fiestas nacionales niponas. Porque ya que el chileno quiere comer comida de fuera pero hecha a la chilena en AKAI sushi, el slogan es: “el sushi de los chilenos”. De buenas a primeras podría dar susto, una vez que has tragado saliva, entrar y atreverte a probar, es una experiencia.

AKAI sushi, es un restaurante en cadena, ya que tiene sucursales en comunas como Las Condes, Vitacura, Ñuñoa, La Reina y hasta en Chiloé, particularmente Castro. El punto es que si bien la sede de Providencia, no tiene para nada una estética japonesa, cuenta con unos adornos en las murallas que simulan un bambú y fotos de las comidas del local. Pero también cuenta con unas lámparas en colores setenteros que uno dice ¿Qué onda? Lo que sí es que esas lámparas como su labor no es alumbrar precisamente, le dan un toque a media luz al local, que es agradable, nadie quisiera comer con reflectores ¿Qué no?

El pero enorme de grande, con el cual mi sisterna Manucita y yo, hemos tenido que lidiar y que aún no sabemos si algún día podremos acostumbrarnos, es el de la música. No suficiente con tener dos TV enormes y en unos canales donde lo que menos aparecen son nipones, pero con unas imágenes bastante chocantes para prepararse para comer, al menos están en muti, porque lo que no lo está es la música. Música que es de cualquier tipo, menos oriental, leve, suave, tranquila, relajante, que te invite a comer. Sino más bien, como anoche, un especial con lo más Inn de la música en inglés de los 80. O sea yo puedo llegar a entender que los meseros, dueños y cocineros, necesitan estímulos para continuar despiertos hasta la hora del cuete, pero y no era que el cliente tiene la razón. Y el pero mayor entre los grandes, es el volumen, es decir, puro elemento trabajador sordo en el local, que sobre audio 23 no escuchan nada y vamos subiendo.

Pero lo bueno y lo que amerita pese a todos los peros, que sigamos acudiendo con amigos y/o con mi sisterna, son los Rolls. Los mejores Rolls, hasta ahora probados. Porque el sushi, para ser el mejor entre los mejores, tiene que contar con el mejor arroz, en un equilibrio perfecto entre la humedad, la temperatura y el sabor, para amoldarse y combinar con el resto de los productos.
Cuando el Rolls antes de ingresar a la boca se desarma, significa que el arroz está muy mojado. Y si al pasar por la soja, no aguantó más y murió ídem. Si está envuelto en palta o pescado y lo tomas con los dedos o palito y se desmonta, lo mismo, el arroz tiene exceso de agua. Cuando lo llevas a la soja, le pones wasabi y unas lonjas de jengibre y sigue firme, significa que es un muy buen sushi. Y si al introducirlo en tu boca, ponerlo en la lengua, aplanarlo suavemente con el paladar y después macharlo con los dientes, no se convierte en una bola blanda que se deshace a la primera, es que estás frente al menor Rolls de la región.

Y en AKAI sushi, pasa todo lo antes dicho. El arroz está en el perfecto estado de humedad, de temperatura, porque no puede ser ni frío ni caliente y además un buen sushi, tiene un aliño, un sabor, un algo, indescriptible, que al combinar con los productos que lleva prisioneros, más la soya, wasabi y jengibre, uno siente que lo que ingresó a la boca, está perfecto. Porque podría tocarles un rolls, más salado de lo habitual que sumado a la soya quedará espantoso o que con jengibre podría saborearse ácido o que con el wasabi picara demasiado.

También es importante con qué liquido comes el rolls, en una época con mi sisterna Manucita, le dábamos a la chela (cerveza), después al té verde pero sólo de día, porque no entienden que si es verde, no deben entregarlo en color amarillo y con gusto amargo y sin con un dejo de tinte verde (pero eso es tema de una cata de té) porque si eres sensible a la “ina” y lo tomas de noche, no dormirás más.  Nosotras últimamente tomamos en AKAI sushi, agua de limón menta y jengibre. La combinación perfecta, porque el agua de limón no es ácida, tampoco pasada al dulce, ya que la menta y el jengibre le dan el equilibrio perfecto. En el restaurante, obvio que hay cervezas, vino blanco y tinto, champaña, pisco sour en todas sus variedades y para todos los gustos.

En la carta también puedes encontrar ceviches, gohan (pocillo con arroz, palta, kanikama, pescado), gyosas, sashimis y por supuesto para el chileno que necesita su marraqueta y su ají, también existen los “Rolls tempura”, algunos llevan pollo (tori) y todo aquello con lo que, al parecer, no pueden vivir sin comer.

En lo personal, encuentro que es una contradicción vital que en un restauran japonés, hagan Rolls (sushis) con pollo (tori), ya que obviamente tiene que esta cocinado a menos que exista un valiente que quiera comer lonjas de pollo crudo (y después morir). Porque por si no lo ha entendido, la idea primigenia de los restaurantes nipones, es comer productos “crudos”, como el pescado principalmente, de ahí lo de los “sashimi”. Pero en esta nueva modalidad y en el caso del AKAI sushi, también existe la variedad con picante (spicy), salsas picantes. Para mi de dudosa procedencia.

El asunto es que los Rolls o sushi “tempura”, son un cercano-lejano, a la merluza frita. Sólo que aquí en vez de un trozo de pescado rebosado en harina y frito, es arroz envuelto en alga (nori) o simplemente arroz, que al envolverlo lo rellenaron con queso crema, pescado o kanikama o pollo o camarón, a veces cebollines o champiñones o palmitos, cubierto en una mezcla húmeda de panko (en peruano), que es harina de arroz (esperemos que sea de arroz) y lo mandan a freír. Y por supuesto, a diferencia de todo lo antes explicado sobre la temperatura del original rolls, el sushi tempura, se sirven medio caliente.

Pero bueno, digamos que en vez que el ciudadano se adapte a los sabores de otras naciones, éstas deben hacerlo para el ciudadano porque sino capaz que la persona en cuestión no se siente grato y no regresa más, ya que sin la marraqueta, pollo, harina y ají, parece que no puede vivir. Eso sí, que no se le ocurra ir a Japón, porque no sé si lo atenderán de esa manera.

Datologia

  • AKAI Sushi
  • Dirección: Román Díaz 68 (Providencia)
  • Horarios: lunes a sábado de 12 a 14 horas y de 19 a 23 horas
  • Delivery: 29808474 – 29808497
  • Página web: www.akaisushi.cl

 

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