Brisas del Mar un peruano en Ñuñoa

Por Javiera Moraga R.

Siempre un restaurante peruano viene bien. A la hora de almuerzo, en la tarde, o en la cena. Puede ser en un día de sol o de lluvia intensa. Esa es una máxima que en los últimos años hemos aprendido los chilenos. ¿Por qué? Por varios motivos. Porque el pisco sour es maravilloso. Porque los ceviches, son siempre innovadores según dónde uno vaya y nos han seducido por completo. Y la cocina peruana en sí, qué es, ciertamente nada más que un acto de completa seducción. Pero eso no es todo. Si vas de peruano en peruano cada restaurante tiene una propuesta distinta. Un plato que puede llevar los mismos ingredientes, pero siempre parece una sinfonía con acordes distintos.Bueno fue así como en una caminata decidí incursionar en el restaurante peruano Brisas Del Mar, en pleno corazón de Ñuñoa. Y tal como su nombre lo dice, este lugar seduce tanto a los ñuñoínos como a los afuerinos con platos abundantes de pescados y mariscos.

Pero no fui sola, sino con unos amigos tan entretenidos como buenos para comer, al punto que entramos a las 13:30 y no salimos del lugar hasta las 18:00 horas. Partimos por los platos de entrada. Primero un ceviche mixto grande, que  bien puede ser pedido como plato de fondo, con bastante pulpo. Seguimos con la trilogía de causa con pulpo, camarón y pescado, también abundantes en su preparación y con el sazón justo y necesario. De entrada nos deleitamos con un tiradito, bello en su presentación de tres sabores, cilantro, tres ajíes y soya. Con un toque chifa en este plato.

Estoy segura que sólo con leer esta primera parte más de alguien está pensando en ir a Brisas del Mar. Pero eso fue solo el comienzo. Esto acompañado de un pisco sour generoso. Yo ya me sentía en Lima.

Cuando llegaron los fondos, Brisas del Mar sacó aún más aplausos, porque los peruanos saben trabajar con los pescados y los mariscos. Y vaya que eso se agradece. Me enamoré de una corvina con salsa de camarones y aguaymanto, este ingrediente nos explicaron también se usa en postres, porque es un arbusto que se encuentra específicamente en la parte cercana a los ríos amazónicos y en la sierra, y su principal característica es ser agridulce.

Que manera de reírnos con los comensales. Y disfrutar de una excelente atención de los mozos. Nunca dejó de estar la copa llena. Y sin ser invasivos nos preguntaban que necesitábamos. La verdad es que nada porque nosotros estábamos en el paraíso.

Luego vino el chupe de camarones, grandes en su tamaño y exquisito. Pero es importante tener en claro que Brisas del Mar también trabaja la carne. Y la trabaja muy bien. Por eso otro de los pedidos fue el tradicional lomo saltado pasado un poco en el punto de la carne, pero no por esto menos sabroso. Para un muy buen cierre se presentó un anticucho de corazón de vacuno. Este anticucho me hizo transportarme nuevamente a Lima.

En los postre elegimos el típico suspiro limeño que para sorpresas nuestra no estaba tan relajante como suele ser. Agradable en su dulzor. También pedimos la tradicional leche volteada suave en su textura y fresca.

La coctelería es variada, nos sorprendieron con una rica caipiroska de mango. También un  Martini de hierba Luisa y maracuyá y un Martini de cranberries. Tan de moda los Martini en el último tiempo, que puede ser un desastre si te toca alguien que no tiene idea de cómo prepararlo. Acá sabían. Y vaya que sabían bien.

Brisas del Mar tiene estacionamiento propio y amplio, esto se agredece en un barrio como Ñuñoa que cada vez crece más en su gastronomía. Tiene ambientes separados de fumadores y no fumadores y la cocina a la vista.

La verdad es que ubicado en pleno Irarrazaval frente al Parque Ramón Cruz, Brisas del Mar a cargo de uno de sus dueños Cesar Valerio es un must entre los restaurantes peruanos. Además el grupo Valerio sabe lo que hace. Ya tiene un buen mix de restaurantes en Santiago.

Ahora entienden por qué nos quedamos desde las 13:30 hasta las 18:00 horas. ¡Valió demasiado la pena, no sólo por la comida, fabulosa, sino porque no hay nada mejor que comer con amigos, reír, inventar historias, soñar. Y todo entorno a la cocina!

Datologia

  • Brisas del Mar
  • Dirección: Av Irarrazaval 4.600 (Ñuñoa)
  • Consumo promedio por persona: $12.000
  • Horarios de atención: Lunes a Jueves de 13:00 a 00:00 hrs. en horario continuado. Viernes y sábado de 13:00 a 01:00 hrs, horario continuado. Domingo de 13: 00 a 17:00 hrs.
  • Teléfono: 5041942.

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