Hacienda Gaucha: Comer, Beber y Amar

Por Plinio, El Joven

Definitivamente estoy envejeciendo, me di cuenta hoy, la roquera se fue a buscar nuevos horizontes fuera de la patria, la bailarina está trabajando arduamente en una nueva puesta en escena y tiene poco tiempo para estas cosas triviales, como comer, en fin, recordé a una amiga sicóloga y la convencí para la aventura, luego pensé que quizás es lo que estoy necesitando hace rato, una sicóloga a tiempo completo. Partimos caminando cerca de la Plaza Pedro de Valdivia y llegamos donde una vez estuvo el cine Pedro de Valdivia, un señor de edad le comentaba a su hija o a su novia (vaya uno a saber) que ahí había visto hace apenas algunos años a Liza Minelli con el genial Joel Grey en la película Cabaret.Por supuesto que no le pregunte a mi acompañante si la había visto, lo más probable es que a su edad ni siquiera sepa, de qué le estaba hablando, me quise evitar el mal rato.

Recordé que hace un tiempo había estado en el lugar con un grupo de amigos y lo habíamos pasado bastante bien, un servicio discreto, profesional, rápido, sin pensarlo dos veces entramos a la Hacienda Gaucha.

Mientras nos pedimos de aperitivo un Kir royal, que el garzón nos trajo junto a un par de empanaditas, yo le comentaba a la sicóloga el encanto del aperol spritz, mi aperitivo favorito de por estos días, de origen veneciano, compuesto de aperol que es un vino perfumado, espumante, agua mineral y una rodela de naranja con un par de hielos- pude ver en ella los ojos de admiración, mientras yo seguía haciendo gala del modesto conocimiento.

Casi me emocioné, cuando llego la entrada, nuestra tan pero tan chilena palta reina, en todo su esplendor, recordé que por los años 80, los más pitucos la montaban sobre una galleta de agua. Con la sicóloga ya estábamos lanzados a la vida, nos pedimos un reserva de viña Tarapacá Cabernet Sauvignon, y de platos de fondo ella un pollo a la parrilla, y yo un costillar de chancho, y acá se cumplía perfectamente eso de “pida dos, pero pueden comer cuatro” grandes platos y sabrosos, platos de una chilenidad irrenunciable, sin grandes arabescos, ni espumas, ni salsas, solo el sabor de los productos bien hechos.

Casi desfallecientes y mirándonos a los ojos nos pedimos una torta de la casa para compartir con un par de buenos cafés expresos, a la hora de la cuenta, un agrado, pareciera ser el secreto de muchos restaurantes exitosos, no agredir al cliente con cuentas que muchas veces no se condicen con lo que se ha logrado gastronómicamente.
La sicóloga me miraba arrobada mientras subíamos a un taxi, el que por supuesto uno debe llamar cuando ha bebido un poco de alcohol, mientras yo casi le susurraba que conozco otros lugares de comida chilena y francesa, italiana…… los que podríamos visitar en un futuro cercano.

Datologia
Hacienda Gaucha
Descripción: restaurante de carnes finas al estilo argentino
Dirección: Plaza Pedro de Valdivia 1719, Providencia
Web: www.lahaciendagaucha.cl

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